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lunes, 8 de febrero de 2021

El efecto de la Globalización en las religiones

 

A través de este ensayo, pretendo arrojar un poco de luz sobre el fenómeno de la globalización y cómo éste está afectando a las religiones, especialmente a las religiones mal llamadas nuevas, o más bien que empiezan a aparecer en la esfera pública (Cantón, 2004: 90). Este es un hecho que en nuestra sociedad trata ya de una realidad más que evidente. La llamada Globalización, ha logrado que a su alrededor nazcan corrientes diferentes de opinión al respecto, entre los que la alaban como un fenómeno que ha ayudado al crecimiento cultural y económico de los países (De la Dehesa, 2000) o de sus detractores, que la ven como algo injusto (Stiglitz, 200

Pero podríamos preguntarnos a qué llamamos globalización. Ésta, se trataría de un proceso que afecta a la economía, la política y, especialmente, a la cultura a nivel mundial. Más bien sería la consecuencia de una creciente comunicación e interdependencia entre los países y los ciudadanos de éstos individualmente. Las fronteras se difuminan y se hace más fácil el transitar ideas de un lugar a otro del globo terráqueo.

Este proceso se genera, sobretodo gracias al uso de internet y a los llamados mass media (medios de comunicación de masas), que van a extender informaciones desde un lugar a otro. Pero además, en los últimos años también hay que unir en este proceso de globalización, la acción de las redes sociales que comunican a personas de todo el mundo, en cuestión de segundos. Esta revolución de la información, puede generar grandes beneficios como es la comunicación de pensamientos por todo el mundo; pero también genera grandes inconvenientes, como puede ser que el “exceso de información genera desinformación” (Toffler, 1970). Aun, con sus luces y sus sombras, la globalización es un fenómeno que a día de hoy no se puede evitar. Además afecta a todo el mundo, con más o menos incidencia, y en el contexto de pandemia mundial en el que nos encontramos se puede ver su efecto todavía más,

Pero fuera de estas valoraciones, hay que afirmar que la globalización es algo que nos rodea y configura en la actualidad. Por lo tanto el fenómeno religioso se ve influenciado por este modelo actual. Gracias a la globalización, especialmente de las comunicaciones, podemos conocer y compartir información religiosa por todo el mundo. Algo que ha logrado influir en las experiencias personales, tanto como en las sistematizaciones de las religiones.

Cierto, que desde la antigüedad ha habido contacto entre culturas y las religiones se han impregnado unas de otras. Pero en la actualidad este proceso se acelera y se eleva a categorías mayores en el tiempo y el espacio. Estamos ante un fenómeno de universalidad, que va a configurar, ya lo está haciendo, las formas de concebir y visibilizar las religiones en el mundo. Pero, favorece sobretodo a las nuevas religiones que surgen en este contexto, influenciado sobretodo por el eclecticismo. Pues muchos seguidores de las Nuevas Religiones (New Religions) conocen de sus existencias a través de las redes sociales y medios de comunicación de masas.

De igual modo, sucede que las grandes religiones que podríamos denominar históricas, sienten una amenaza en esta globalización. Porque los movimientos religiosos contemporáneos, influenciados por la “New age” y eclécticos, terminan por crear seguidores, fieles, completamente independientes que no responden a esquemas religiosos de ningún tipo, establecidos con anterioridad. Como afirma José Luis Cancelo: “ha contribuido (la globalización) indirectamente a la creación de una religión personalizada(Cancelo, 2004: 282). Algo incompatible con las estructuras de las religiones ya establecidas con sus normas y principios.

La apertura a la información, ha creado a su vez una crisis en la confianza de los fieles. Antes cada religión tenía su cosmovisión, y sus fieles confiaban en ella por el testimonio de sus escritos y de sus guías espirituales. Pero ahora por la gran cantidad de información que se recibe, se ha creado una crisis de legitimidad en las creencias. “Las personas no se fían ya de las "visiones del mundo", vengan éstas de donde vengan, porque, en el fondo, no pasan de constituir "metarrelatos" para un momento determinado” (Cancelo, 2004: 331). Por eso ahora las religiones tradicionales se enfrentan a la deconstrucción de sus visiones históricas, mientras que las nuevas religiones nacen ya en el contexto de una construcción ecléctica de sus metarrelatos. Muchas de ellas, incluso niegan el esfuerzo de tener que construir un relato de sus creencias, y solamente se apoyan en prácticas espirituales y de meditación, que no van más allá del propio constructo que desee elaborar el propio seguidor.

El mundo postindustrial cree vivir en una sociedad secularizada. Lo que ocurre es que el hombre actual de las sociedades modernas, se legitima en su pensamiento afirmando que la sociedad industrial necesita postular el destierro de los medios sobrenaturales que perviven fuera del propio control de lo meramente humano. Esta seguridad se apoya en la ciencia, como algo descubierto y controlado por los seres humanos. Se convierte esta ciencia en el único instrumento de acceder a una verdad objetiva. Pero esto es una ficción, porque las sociedades “occidentales” positivas son sociedades tan fundadas en la creencia como cualquier otra. Aunque hayan apostado por la razón y por la ciencia, en lugar de la fe y las religiones. (Estruch, 1994).

En América Latina, esta realidad es diferente, pues allí se sigue confiando en las creencias y en las prácticas religiosas. Algo, que gracias a la globalización, extiende su influencia, en lugar de querer emular las creencias de las sociedades occidentales. Allí se observa una mezcla de fe en las cuales un fiel puede ser seguidor del cristianismo, y a la vez practicar ritos de religiones mediúmnicas que intenten sanarles el cuerpo de alguna dolencia. Esto ha influido a su vez en la proliferación de prácticas religiosas como la Umbanda, el  Candomblé, la Kimbanda, el Batuque en Brasil o el Palomonte, la santería y el espiritismo en Cuba. Pero también ha influido en los monoteísmos a nivel mundial, y especialmente a la aparición cada vez mayor de movimientos protestantes y evangélicos por todo el continente americano.

También se experimenta en cultos como la santa muerte en México, muy mezclada con creencias cristianas, pero siendo algo alejado a la doctrina cristiana. Llegándose incluso a mezclarse, por este contacto globalizado, cultos dispares entre sí como la citada “calavera Catrina” mexicana y la llamada “san muerte” en Argentina y Paraguay. Tomándose la iconografía de la primera y adaptándola al culto de la segunda, siendo ambas de raíz y creencia muy dispares, terminan unificándose por la influencia de la globalización aplicada a creencias en América Latina.

«Y aunque se trata de una creencia diferente a la de la Santa Muerte mexicana, sí es cierto que ha habido una influencia a través de Internet y las redes sociales, que se ve sobre todo en las imágenes empleadas. Se ha dado una mayor “personalización” del que antes sólo era un esqueleto con guadaña, y ahora sus expresiones “auguran protección para sus devotos y castigos para quienes los molestan”, según Frigerio.» (Santamaría, 2018).

De esta manera, se muestra como la globalización ha afectado a la forma de concebir las creencias en todo el mundo, y especialmente en América Latina, que sigue siendo una fuente de creencias pre-industriales en la religión por delante de la propia fe en la sola ciencia. Aunque aún nos queda por observar más acciones globalizadas en la cultura, que afectará directamente a las religiones y especialmente a la aparición de nuevas formas de creencias, más entrelazadas y eclécticas.

 

Bibliografía:

Cancelo, José Luis (2004) “Influencia de la globalización en las religiones”. En Ars Brevis: anuario de la cátedra Ramón Llull Blanquerna. Barcelona, pp. 280-332.

Cantón Delgado, Manuela (2004) “Religiones globales, estrategias locales”. En Estudios sobre las Culturas contemporáneas. Colima, pp. 87-108

Cárdenas, Luis Alberto (2012) “Globalización, creencias, sanaciones y milagros”. En Journal of the Sociology and Theory of Religion. Valladolid

De la Dehesa, Guillermo (2000)”Comprender la Globalización”. Madrid: Alianza

Estruch, Joan (1994) “El mito de la secularización”. En R. Díaz-Salazar, S. Giner y F. Velasco, Formas modernas de religión, Madrid: Alianza, 1994

Santamaría, Luis (2018) “¿Qué es el culto a San la Muerte?”. En Aleteia. Publicado el 31 de mayo de 2018. [https://es.aleteia.org/2018/05/31/que-es-el-culto-a-san-la-muerte]

Stiglitz, Joseph (2002) “Globalization and Its Discontents”, Nueva York: W.W. Norton & Co.

Toffler, Alvin (1970) “El shock del futuro”. Nueva York: Penguin Random House

domingo, 4 de agosto de 2013

¿Qué es el Cyberactivismo?

En un mundo globalizado e interrelacionado como el actual hay que estar muy pendientes de los cambios que se generan en el mundo y que afectan al conjunto de la sociedad global. En los tiempos que corren la opinión de una persona puede llegar a la otra parte del mundo en fracciones de segundo, gracias a las tecnologías de la información y al internet. Por eso es interesante observar los efectos que producen y de qué manera se utilizan éstos medios para transmitir opiniones o denunciar acciones en el siglo de la información global.
Podría decirse que el espíritu de este trabajo nace del antiguo proverbio chino que afirmaba: “el aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo”. Siendo así una base poética y romántica del llamado efecto mariposa, por el cual un sistema que comienza con unas determinadas condiciones de caos, puede verse alterado en su resultado final por el más mínimo condicionante a mediados del proceso. Pues así es el ciberactivismo, es la manera de alterar el tiempo y la realidad de cada momento, es la alteración de ese resultado final que puede propiciar la salida a la calle o la desmovilización de una sociedad entera. Es la espinita en la cabeza de los poderes públicos que intentan sin éxito controlarla y es el resultado de la acción conjunta de todos los actores sociales que la ponen en práctica.
De esta manera y a través de estas páginas intentaremos hondar un poco más en este gran universo de la información que ha causado en los últimos tiempos el escenario de un ciberactivismo que parece en auge, siendo la base de movimientos como el 15M o la Primavera Árabe. De ahí la importancia de que conoscamos hasta que punto un activista, que antes necesitaba gastar mucho tiempo y esfuerzo en realizar una acción reivindicativa, puede en el día de hoy ser una persona normal y corriente que sin invertir tanto tiempo ni esfuerzo como antes, es capaz de transformar el mundo con la simple ayuda de un sistema operativo, con un móvil o un ordenador, sin tener que salir de casa.
Gracias a las tecnologías de la información el ciberactivismo es de todos, y por eso somos nosotros los que debemos de conocer el alcance y la realidad de un proceso de construcción de la realidad que va más allá de la propia cercanía del lenguaje, entendido éste como la comunicación entre dos individuos (emisor y receptor). Todos estamos interrelaccionados y de ésta manera concebimos una nueva actividad pública y política, que da un giro a lo que hasta ahora ha sido la historia de las reivindicaciones, haciendo éstas cercanas, fáciles de usar y con un alcance que cada vez tiene menos fronteras. Conozcamos con este trabajo, para poder acercarnos más, al Ciberactivismo, qué es y en qué consiste, así como su efecto y consecuencias.

 Origen y antecedentes del Ciberactivismo.
Para poder comenzar a hablar de ciberactivismo hay que comprender el significado primero de la propia palabra. Ésta es una palabra nueva compuesta de dos palabras iniciales: el elemento compositivo ciber-[1] que significa “cibernético”, es decir, relativo al ciberespacio; y la raíz activismo[2], que significa “dedicación intensa a una determinada línea de acción en la vida pública”. Por tanto estamos ante una dedicación a una acción pública a través del ciberespacio.
Con la diferencia, como se indicaba en el capítulo 1, que esta dedicación de tiempo empieza a ser cada vez menos intensa, debido a la utilización de las nuevas tecnologías que nos hacen más fácil la comunicación entre las personas, así como la unión entre diferentes culturas y realidades a través de la red de redes, el internet.
Y he aquí donde debemos ubicar el comienzo de este fenómeno social, que es el ciberactivismo, el Internet. Se puede afirmar que los antecedentes a estos procesos de comunicación y movilización vía “online” encuentra su año de nacimiento en 1969 con la invención de la red Arpanet (Base del actual internet), proceso que hace posible la conectividad entre unos aparatos nuevos y muy costosos, los ordenadores. Posteriormente este invento se vería desarrollado de manera comercial a partir de la aparición de los primeros ordenadores personales (PC), que comenzaron a circular alrededor del año 1973. A partir de este instante los ordenadores se convertirían en una herramienta cada vez más manejable, más sencillo y más asequible a cualquier ciudadano. Desarrollando procesos y sistemas operativos que lo han impulsado a ser el objeto de uso cotidiano más utilizado en herramientas de procesamiento, almacenamiento de datos y conectividad entre las personas.
A pesar de lo que popularmente se cree, el Internet se convierte en un invento creado por y para intelectuales, y no militares, que se utilizó en sus inicios para almacenar y compartir datos de investigaciones científicas entre las universidades más prestigiosas del mundo. Creando de esta manera la primera red de información y datos a nivel mundial. Podría adelantarse de esta forma un pequeño anticipo de lo que será el presente de este fabuloso invento, al cual todavía le quedaban muchos años para llegar a ser un objeto de uso comercial.
El periodista Steven Levy, gran estudioso del internet, la informática y la privacidad en la red, escribiría una especie de filosofía de los nuevos informáticos sobre las cualidades a resaltar de este nuevo invento, el internet. Para Levy, la Red tendría como base una serie de preceptos que él mismo publicó dándoles un fundamento teórico a los que inventaron el internet. De esta forma nos lo ilustra el propio Levy:
·        El acceso a los ordenadores y cualquier cosa que pueda enseñarte algo sobre la manera que funciona el mundo debería ser ilimitado y total.
·        Toda la información debe ser libre.
·        Desconfía de la autoridad. Promueve la descentralización.
·        El hacker debe ser juzgado por su hacking, no por criterios falsos como la titulación, la edad, la raza o la posición social.
·        Puedes crear arte y belleza con un ordenador.
·        Los ordenadores pueden cambiar tu vida para mejor.
·        Como con la lámpara de Aladino, puedes conseguir que hagan tu voluntad. Seguramente todos podrían beneficiarse de experimentar este poder. Seguramente todos podrían beneficiarse de un mundo basado en la Ética Hacker.
Como podemos observar, ya en los inicios del internet se encuentra una lógica que puede coincidir en gran medida con el fenómeno del ciberactivismo que estamos estudiando. Pero llegando más a la actualidad, podemos observar que el verdadero paso anterior a este momento se halla en el año 1995, con el desarrollo de la WWW, que hace más universal el sistema de búsqueda en internet y otorga la posibilidad de conexión en cualquier servidor de búsqueda. Además es el año de aparición de grandes buscadores de servicios en internet como Netscape o Altavista. El foro económico mundial, pone su mirada en esta nueva revolución, ya que en este momento existían en el mundo cinco millones de servidores de internet en el mundo. Así que en la cumbre de ese año se cuenta con la participación de Bill Gates y de J.P. Barlow, dos grandes Hackers que comienzan a revolucionar toda esta industria y que darán una explicación augurando lo que estos nuevos inventos aportarán al mundo que conocíamos hasta entonces.
A partir de esta conferencia, se empieza a tener una conciencia sobre el poder del internet y el fructífero futuro que se le auguraba a estos nuevos inventos que estaban revolucionando el mundo de lo tangible e intangible. De manera que organizaciones pro-defensa del internet y sus usos empiezan a florecer alrededor de todo el mundo. Una de estas organizaciones será la Electronic Frontier Foundation, que contará entre sus fundadores con el anteriormente citado Barlow. Éstas organizaciones potenciarán la defensa de lo que se vino a llamar las “Ciberlibertades”, que comenzaron a ponerse a cabo en Estados Unidos contra la Ley de decencia en las telecomunicaciones (Communications Decency Act). Aquí se podría decir que comienza la primera acción de ciberactivismo al movilizarse a los consumidores de Internet contra esta Ley que se estaba tramitando en el congreso de los Estados Unidos y que buscaba la restricción fuerte a los contenidos que circulaban por la red, controlando no solo el envío sino también la recepción de los mismos, penalizando muchos de los productos que la red aseguraba como lícitos.
A partir de la tramitación de esta Ley, Barlow, entre otros hackers e informáticos, realizará una declaración en la que amenazará a los líderes mundiales, advirtiéndoles de la falta de poder con la que contaban en internet y que ellos no eran bienvenidos en la red que se convirtía en un terreno de nadie en el que no imperaría las leyes. Esto provoca un enfado de los líderes mundiales que identifican el internet como un mal endémico que amenaza con extenderse sin control, escapando del control de los Estados.
Para más Inri, una serie de organizaciones de defensa de las ciberlibertades vienen a firmar y publicar una declaración universal en la que se presenta lo que es el ciberespacio y las cosas que se pueden hacer en el mismo sin el control de los gobiernos. Ésta es la llamada “Declaración de libertades del Ciberespacio”, y se trata de un texto utópico y con pocos tintes de realidad sobre la situación en la que se encuadraba el llamado Ciberespacio.
En esta declaración se encuentran puntos y razonamientos en los que el tiempo a terminado dando la razón a lo que éste grupo de visionarios ya presentó en el año 1995. De estos puntos me gustaría señalar como ejemplo este párrafo que ya adelantaba lo que el actual ciberactivismo ha venido a desarrollar: "No nos conocéis ni conocéis nuestro mundo; os atemorizan vuestros propios hijos, ya que ellos son nativos en un mundo donde vosotros siempre seréis inmigrantes. Como les teméis, encomendáis a vuestra burocracia las responsabilidades paternas a las que cobardemente no podéis enfrentaros”.
A partir de la década de los 2000 se empieza a ver el ciberactivismo como una herramienta más de trabajo y no como un problema que hay que solucionar. Así comienzan los partidos políticos a publicitarse en internet y crear páginas en las que comienzan a movilizar a sus simpatizantes para que sigan campañas y acciones de movilización. Podría decirse que uno de los pioneros en este sentido fue el candidato en las primarias demócratas estadounidense Howard Dean con su lema “Dean for America”. Durante su campaña sus militantes apoyaban su candidatura a través de internet mandando correos electrónicos y pidiendo el apoyo a través de blogs online. El propio candidato gestionaba bases de datos publicitándose y comunicando su campaña a través de los medios digitales, intentando movilizar a la población americana. Ésta campaña fracasó porque los Barones del partido demócrata entendieron que el uso de la red desprestigiaba la imagen de un candidato en el cual no se vislumbraba lo que había atrás y que no generaba confianza el propio internet.
En cuanto a España se podría decir que el ciberactivismo comienza a partir de 1989 y durante toda la década de los 90`s a través del grupo español de ciberpunk. Éste grupo bebía de la filosofía de vida virtual de los americanos, en cuanto que propugnaban el individualismo en la red y se definen por la desconfianza abiertas respecto al posible control social que pudieran aplicar las nuevas tecnologías.



[1] Voz Ciber- en la 22ª edición del diccionario de la RAE
[2] Voz Activismo en la 22ª edición del diccionario de la RAE

jueves, 8 de marzo de 2012

Comentario sobre: La guerra en la era de la información: Propaganda, violencia simbólica y desarrollo panóptico del sistema global de comunicación.

El artículo ha sido escrito por Francisco Sierra Caballero, licenciado en Periodismo y fundador del grupo interdisciplinario de estudios en comunicación, política y cambio social del plan andaluz de investigación. Además es decano de la facultad de comunicación de la universidad de Sevilla y responsable de relaciones internacionales de la asociación española de investigación en comunicación (AEIC). Sin contar los innumerables artículos y publicaciones escritas por el autor.

Sobre este artículo hay que reseñar lo interesante del objeto de estudio, ya que sin darnos cuenta estamos sometidos a la llamada “CyberGuerra” diariamente. Desde que encendemos los televisores, nos conectamos a internet o leemos un periódico se nos somete a una presión mediática y se nos acumula una cantidad de información, toda ella tratada y estudiada, para condicionarnos el pensamiento. Pero sobre todo es la red de redes la que más rápida y eficaz es a la hora de realizar un cyber ataque.

Al leer el artículo he recordado la conferencia sobre la ciberguerra, que el 6 de mayo de 2009 diera en la universidad Pablo de Olavide el Teniente-Coronel del ejército de tierra José Granados Carrión. El cuál dejó claro que todos somos actores decisivos en la guerra. El término ciberguerra por tanto, habla de cyber, que quiere decir información y guerra que es conflicto, pero las actuales no son con armas de fuego como antaño, sino que existe una nueva concepción de ellas. Como hemos visto en el texto.

Por ello ha estallado una guerra por manejar algo que es muy importante, la red. Es decir dominar la información a través de internet y las nuevas tecnologías. Cuando se trabaja o se entretiene uno con internet hay que tener en cuenta que es una base de datos tan grande que podríamos llegar a revelar datos o información privada de manera que pueda ser utilizada en nuestra contra. Por ejemplo tras el 11S, en EEUU se menguó el derecho a la privacidad de los americanos en pro del Derecho Público. Esto ha llegado hasta el día de hoy y se han fortalecido los sistemas de defensa en internet. El artículo del profesor Sierra está escrito en 2003, y casi 10 años después podemos ver como el control de la red pasa por que el FBI desmantele la empresa Megaupload, estando esta establecida en Nueva Zelanda (fuera de su jurisdicción territorial), o como la primavera árabe se ha extendido gracias a la información, muchas veces adulterada, que le da internet a los habitantes de esos países.

Por este motivo, los ejércitos cuentan en la actualidad con programas informáticos que toman información de internet, la procesan e interpretan, palabras tales como guerra, bomba, terrorismo, etc., de manera que si alguien diera algún tipo de información sobre estos temas, rápidamente sería detectado por el ejército. Esta información la otorgó el Teniente-Coronel en la ponencia anteriormente citada. Mostrando como la red está controlada de manera que los filtros colocados por los Gobiernos nos permiten controlar desde los gobiernos, empresas, particulares, etc. la opinión publicada y generada a través de internet.

Pero todo no va a ser negativo, también a través de internet podemos controlar y “robar” información a los Estados que intentan hacer la ciberguerra a través de la red. El ejemplo más claro a este respecto es la operación que “Wikileaks” lanzó contra los cables secretos de los EEUU, aunque como vemos la información en la red solo interesa de abajo (la ciudadanía) hacia arriba (Los gobiernos) y nunca de manera inversa. Por este respecto, acciones como la de la compañía “Wikileaks” se denominan terrorismo informático y es un atentado hacia los intereses de países democráticos y legítimos, mientras que el robo de información de los EEUU hacia otros países u organismos se entiende como acciones legítimas. Ya se encargará la CIA y el FBI de adulterar la información de la red para que la opinión pública internacional responda a unos patrones de conducta “occidentales y democráticos”.

Llegados al punto de que se pudiera empezar a sospecharse que las agencias de inteligencia estadounidenses pudieran estar alterando la red para seguir ganando la guerra de baja intensidad, en este caso el Gobierno, administrativo y democráticamente elegido por la ciudadanía, puede aprobar una ley para controlar las descargas de internet (llamada ley SOPA). Y mientras protejo la propiedad intelectual de los autores estadounidenses, aprovecho para controlar lo que se puede y no ver en internet, creando una conciencia a imagen y semejanza del Dios del siglo XXI: La conciencia estadounidense.

En definitiva solo nos queda esperar que en este mundo de “sociedad vigilada” y controlada por la información, cada vez más al servicio de los Cyberguerreros no se esté librando ya la tercera guerra mundial sin que lo apreciemos. Porque como dice el autor las guerras de hoy en día no se libran en escenarios geopolíticos ni con víctimas militares, sino a través de la información generada y que sean los propios ciudadanos los que cambien los sistemas políticos (Primavera árabe) y delimiten las fronteras de los países (Sudán del sur). Hoy en día el ejército que opere en casa con un ordenador y que sean los habitantes de los países más subdesarrollados los que cojan el fusil y se maten entre ellos, nosotros nos encargaremos de informarles y controlarles desde nuestra superioridad tecnológica. ¡Que Dios bendiga Occidente!

Reflexión sobre: La globalización de los movimientos sociales y el orden liberal. Acción política, resistencia cívica, democracia.

Tras leer el texto del profesor de la Universidad de Málaga, Arias Maldonado, se me ocurren varias reflexiones a llevar a cabo. En primer lugar se me sugiere la dificultad para diferenciar entre lo que sería un movimiento social que se internacionalizara y los movimientos transnacionales. Aunque para esta reflexión lo que nos supone tema de debate serían los movimientos transnacionales, y particularmente el movimiento antiglobalización.

De este movimiento me propongo criticar la forma de hacer proselitismo de sus ideas, ya que utilizan las redes sociales y mecanismos otorgados por este sistema para intentar destruirlo. Lo que no entiendo es porque se critica la forma de llevar adelante las ideas y pensamientos de los movimientos antiglobalización.

Este movimiento tiene un problema mayor y que creo que se podría extender a toda la sociedad internacional. Aquí aparece mi segunda reflexión sobre el texto; Donde se puede acudir a reunificar criterios a nivel internacional políticamente. Porque en estos tiempos que corren todos los días se intenta culpabilizar a algún ente internacional de los estragos de la crisis (EEUU, FMI, Grecia,…) mismo problema que tienen los antiglobalización cuando quieren depurar responsabilidad sobre el sistema, o la crisis. El tema se solucionaría dando una mayor importancia política a organismos como la ONU, o en el caso europeo a la unión, aunque para ello nos veamos obligados a entregar soberanía nacional a estos entes supranacionales.

Otra de las reflexiones que me surgen es la rapidez con la que los movimientos sociales se extienden, pero me surge la pregunta de si al extender estos movimientos no estaremos entregando al mundo globalizado más problemas de los reales. Porque cuando se extiende por el mundo la realidad de un lugar, no se está teniendo en cuenta la realidad sociocultural del lugar de recepción. De esta forma puede que lleguemos a exportar más problemas que soluciones.

Por último se me muestra la posibilidad de otorgar a los movimientos transnacionales el poder de convicción que llegan a conseguir. Estos movimientos pueden en un momento dado dar la posibilidad de cambiar la intención de voto, la participación ciudadana en la política y las políticas que se realicen. Por ejemplo el movimiento transnacional de los ecologistas ha logrado muchas de las medidas que se planteaba pero solo en algunos Estados, porque al no existir un Derecho Internacional fuerte ni consensuado, ni instituciones internacionales soberanas, cada Estado tiene la libertad para tomarse “la política por su mano”.

En definitiva tenemos un ámbito de estudio bastante interesante y que está poco trabajado, ya que en este momento estamos viviendo una época en la que movimientos sociales como el 15M se internacionalizan y llevan a impulsar a otros lugares a hacer sus reivindicaciones en cada sitio. Por ello debemos ser conscientes de que tenemos en nuestras manos un sistema de comunicación, las redes sociales, que extienden las ideas de manera rápida y eficaz, pero no podemos llevar ideales como el de democracia o libertad, entendida de la manera occidental, a lugares que no tienen la cultura cívica ni la realidad socioeconómica de los países de nuestro entorno.

jueves, 28 de enero de 2010

Reflexión sobre la globalización

Este es un hecho que en nuestra sociedad trata ya de una realidad más que evidente. La llamada Globalización, ha logrado que a su alrededor nazcan corrientes de pensadores e ideas que defiendan unas posturas a favor y/o en contra. Pero antes de posicionarse hay que estudiar los argumentos que estas personas oscilan para decantarse dentro del grupo pro-globalización o anti-globalización.
Para ilustrar estas ideas se ha procedido al visionado de los documentales: “La globalización es buena” y “Otro mundo es posible”, en los cuales se observan las posturas a favor y en contra de este movimiento globalizador.
A favor se observa que gracias a la globalización, países paupérrimos pueden optar a un atisbo de riqueza y bienestar, gracias a su crecimiento económico. Por ejemplo en China hay personas pobres que pueden optar a abandonar el subdesarrollado mundo agrario para acceder a las inmensas ciudades persiguiendo el sueño de la industria nacional. Esto nos hace ver un desarrollo industrial, productivo y, además, económico. Además gracias a este proceso globalizador se puede mantener el progreso en los países desarrollados, como Europa Occidental o Estados Unidos, y generar este bienestar en países infra-desarrollados como los africanos, que actualmente pueden optar incluso al uso sistemático de teléfonos móviles. Para los defensores de la globalización esta es buena, y lo es porque es ella la que consigue los avances científicos y la que otorga que la información llegue mucho más rápido desde un lado del mundo a otro. Ellos defienden la globalización como símbolo del futuro.
En contra, sin embargo, se observan cambios, en la mayoría contrarios a los argumentos a favor. Para los defensores de la no-globalización del mundo, este proceso no es más que símbolo de hambre y miseria. Ya que el antiglobalización piensa que el malestar que se produce en el mundo actual, es decir, la pobreza en África o América latina, la falta de medios que frenan el progreso en la India o el engaño al que es llevado la población mundial por la desinformación, es a causa de la globalización. Por ello sus argumentos en contra de este proceso es que este es el culpable de la falta de ayuda al progreso en el mundo subdesarrollado, es causa del hambre, es un medio de engaño a la sociedad para promover el consumismo….
Tras comprobar las dos posturas hacia la globalización, tan solo queda hacer un análisis crítico de la misma y sacar conclusiones. Por ello a la hora de tomar una posición ante este fenómeno no queda más que ser objetivo y decir que la globalización no solo es necesaria sino que es buena y útil. Ya que gracias a ella se consigue que internet traspase fronteras, que la información avance por segundos y que el progreso de la humanidad se haga cuantitativo en nuestros días. Aunque he de señalar que si bien la globalización es buena, hay que tener en cuenta que se está imponiendo mal. Esta mala praxis es la que hace que se generen las diferencias sociales entre unos mundos y otros, ya que la globalización se está extendiendo, pero en lugar de extenderse al completo se está haciendo de manera desigual, según los territorios del mundo y, además, los que la están importando lo hacen de muy mala manera. Esto se debe a que se está globalizando antes el consumo de productos como la coca-cola producido por las grandes multinacionales y no se está globalizando, por ejemplo el derecho a la idea de sanidad pública tal y como la conocemos en Europa. Es decir, se está globalizando más mal que bien, y se está además creando, por medio de esta vasta globalización una falta muy fuerte de valores. Gran fallo también de este proceso, es el intentar cambiar los valores éticos y morales de los pueblos por los valores occidentales, que no siempre encajan dentro de las sociedades ajenas a la vieja Europa o la consolidada democracia estadounidense.
Por ello se ha de ser cauto a la hora de hablar de globalización y hay que tener claro que es lo que se está globalizando. No se debe olvidar que en definitiva, la globalización no es más que un intento de unificar el mundo bajo unos mismos criterios culturales, medios ambientales, tecnológicos, etc., y esto hace que el proceso globalizador caiga en manos de empresas que busquen más que una globalización un gran sector de consumidores e intenten hacer negocio de dónde no lo hay. De esta forma habrá lugares en los que la educación o la sanidad no sean importantes o no estén desarrollados y sin embargo, Mac-Donald sea un gran importador de carne. Esto creará en esa zona que empresas extranjeras intenten con la falsa idea de globalizar la zona la explotación del lugar generando una pobreza mayor del lugar, mientras que si esta misma globalización la hicieran desde los gobiernos sin mirar intereses particulares, la globalización erradicaría enfermedades, arreglaría el hambre en el mundo y serviría de sobra para cubrir los intereses particulares de los habitantes del globo terrestre. Para ello la globalización ha de importar teléfonos móviles a la par que comida, educación, sanidad y progreso.
Además si se consiguiera globalizar todo esto se conseguiría que, a grandes rasgos, todos se ayudaran mutuamente. Esto es lo que ocurre, por ejemplo en los países democráticos con la globalización económica. Gracias a esta globalización económica una subida en la bolsa de EEUU puede lograr una subida en la economía de países como España o Reino Unido. A la vez que estos cambios en las bolsas pueden afectar negativamente. Si toda la economía mundial estuviera a día de hoy, globalizada a todo el mundo hubiera afectado la crisis actual, pero de seguro vivirían la mayoría en democracias de derecho y no en las condiciones paupérrimas a las que actualmente se ven condenadas. De esta forma se lograría que cuando la crisis cíclica que estamos sufriendo se atenuara o desapareciera estos países mejorarían con el resto y no permanecerían tal y como están.
La globalización es un tema muy delicado porque si no se hace bien puede causar daños en los lugares más frágiles del planeta, pero que si se despacha bien puede ser un enriquecimiento mundial de grandes y pequeños, fuertes y débiles. Hay que ser globalizador pero con los pies en el suelo y la cabeza sobre los hombros para lograr globalizar el bienestar del mundo del progreso sin perder la cultura y valores de los países globalizados; y ante todo llevar la educación a cualquier lugar del mundo para que los individuos no puedan ser engañados por la falsa publicidad ni sirvan para menosprecio de una sociedad esclava de la moda.