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jueves, 8 de marzo de 2012

Comentario sobre: La guerra en la era de la información: Propaganda, violencia simbólica y desarrollo panóptico del sistema global de comunicación.

El artículo ha sido escrito por Francisco Sierra Caballero, licenciado en Periodismo y fundador del grupo interdisciplinario de estudios en comunicación, política y cambio social del plan andaluz de investigación. Además es decano de la facultad de comunicación de la universidad de Sevilla y responsable de relaciones internacionales de la asociación española de investigación en comunicación (AEIC). Sin contar los innumerables artículos y publicaciones escritas por el autor.

Sobre este artículo hay que reseñar lo interesante del objeto de estudio, ya que sin darnos cuenta estamos sometidos a la llamada “CyberGuerra” diariamente. Desde que encendemos los televisores, nos conectamos a internet o leemos un periódico se nos somete a una presión mediática y se nos acumula una cantidad de información, toda ella tratada y estudiada, para condicionarnos el pensamiento. Pero sobre todo es la red de redes la que más rápida y eficaz es a la hora de realizar un cyber ataque.

Al leer el artículo he recordado la conferencia sobre la ciberguerra, que el 6 de mayo de 2009 diera en la universidad Pablo de Olavide el Teniente-Coronel del ejército de tierra José Granados Carrión. El cuál dejó claro que todos somos actores decisivos en la guerra. El término ciberguerra por tanto, habla de cyber, que quiere decir información y guerra que es conflicto, pero las actuales no son con armas de fuego como antaño, sino que existe una nueva concepción de ellas. Como hemos visto en el texto.

Por ello ha estallado una guerra por manejar algo que es muy importante, la red. Es decir dominar la información a través de internet y las nuevas tecnologías. Cuando se trabaja o se entretiene uno con internet hay que tener en cuenta que es una base de datos tan grande que podríamos llegar a revelar datos o información privada de manera que pueda ser utilizada en nuestra contra. Por ejemplo tras el 11S, en EEUU se menguó el derecho a la privacidad de los americanos en pro del Derecho Público. Esto ha llegado hasta el día de hoy y se han fortalecido los sistemas de defensa en internet. El artículo del profesor Sierra está escrito en 2003, y casi 10 años después podemos ver como el control de la red pasa por que el FBI desmantele la empresa Megaupload, estando esta establecida en Nueva Zelanda (fuera de su jurisdicción territorial), o como la primavera árabe se ha extendido gracias a la información, muchas veces adulterada, que le da internet a los habitantes de esos países.

Por este motivo, los ejércitos cuentan en la actualidad con programas informáticos que toman información de internet, la procesan e interpretan, palabras tales como guerra, bomba, terrorismo, etc., de manera que si alguien diera algún tipo de información sobre estos temas, rápidamente sería detectado por el ejército. Esta información la otorgó el Teniente-Coronel en la ponencia anteriormente citada. Mostrando como la red está controlada de manera que los filtros colocados por los Gobiernos nos permiten controlar desde los gobiernos, empresas, particulares, etc. la opinión publicada y generada a través de internet.

Pero todo no va a ser negativo, también a través de internet podemos controlar y “robar” información a los Estados que intentan hacer la ciberguerra a través de la red. El ejemplo más claro a este respecto es la operación que “Wikileaks” lanzó contra los cables secretos de los EEUU, aunque como vemos la información en la red solo interesa de abajo (la ciudadanía) hacia arriba (Los gobiernos) y nunca de manera inversa. Por este respecto, acciones como la de la compañía “Wikileaks” se denominan terrorismo informático y es un atentado hacia los intereses de países democráticos y legítimos, mientras que el robo de información de los EEUU hacia otros países u organismos se entiende como acciones legítimas. Ya se encargará la CIA y el FBI de adulterar la información de la red para que la opinión pública internacional responda a unos patrones de conducta “occidentales y democráticos”.

Llegados al punto de que se pudiera empezar a sospecharse que las agencias de inteligencia estadounidenses pudieran estar alterando la red para seguir ganando la guerra de baja intensidad, en este caso el Gobierno, administrativo y democráticamente elegido por la ciudadanía, puede aprobar una ley para controlar las descargas de internet (llamada ley SOPA). Y mientras protejo la propiedad intelectual de los autores estadounidenses, aprovecho para controlar lo que se puede y no ver en internet, creando una conciencia a imagen y semejanza del Dios del siglo XXI: La conciencia estadounidense.

En definitiva solo nos queda esperar que en este mundo de “sociedad vigilada” y controlada por la información, cada vez más al servicio de los Cyberguerreros no se esté librando ya la tercera guerra mundial sin que lo apreciemos. Porque como dice el autor las guerras de hoy en día no se libran en escenarios geopolíticos ni con víctimas militares, sino a través de la información generada y que sean los propios ciudadanos los que cambien los sistemas políticos (Primavera árabe) y delimiten las fronteras de los países (Sudán del sur). Hoy en día el ejército que opere en casa con un ordenador y que sean los habitantes de los países más subdesarrollados los que cojan el fusil y se maten entre ellos, nosotros nos encargaremos de informarles y controlarles desde nuestra superioridad tecnológica. ¡Que Dios bendiga Occidente!

jueves, 22 de julio de 2010

Reflexión sobre: "la tolerancia en la sociedad vigilante"

El problema de la sociedad vigilante es que se basa en el miedo, ya que la naturaleza del hombre es ser malo, o esta es la filosofía que nos lleva a una sociedad con la necesidad de controlarlo todo. Por ello el Estado en la sociedad vigilante ha de ser un guardián que todo lo tenga más que controlado y evite que se escapen a su conocimiento las acciones de sus habitantes. Esto me hace pensar que lo mejor para lograr la tolerancia en la sociedad debería ser seguir el proyecto ya iniciado por Thomas Hobbes, el cual para acabar con ese impulso de la naturaleza nos propone una solución contra natura, que es un poder absoluto que rompa ese círculo vicioso . Pero entonces sería caer en una vuelta al antiguo régimen político en el cual un monarca absoluto nos gobierna de manera despótica. Por ello hemos decidido crear un sistema democrático en el cual los comercios, los políticos, las agencias (de marketing, de comunicación, políticas,…), etc. nos vigilan con la extraña función de que nos sintamos seguros en este régimen “tolerante”.
Aunque ahora se debe tener en cuenta esta aparente tolerancia porque como el propio Roiz nos indica somos la sociedad que puede “aceptar los derechos de una minoría, pero ello no implica que toleremos que nuestros hijos se hagan de esa minoría que nos aparece como legal” . Por tanto vemos que nuestra supuesta tolerancia choca de manera frontal contra nuestros principios morales, sentimos que esta democracia consiste en entregar una serie de Derechos a las minorías, pero sin embargo no nos gusta integrarlas en nuestra pequeña urbe. Legalmente somos una sociedad tolerante con las minorías, pero si estas nos llegaran a afectar o incurrir directamente preferimos obviarlas, en vez de integrarlas (lo cual sería una acción perfecta en una buena democracia), preferimos lavar nuestras conciencias con una serie de leyes y normas plasmadas en un código, que en definitiva regula nuestra conducta.
Nuestra sociedad es cada vez más vigilante, y aunque nos pese decirlo, cada vez más temerosa. O tal vez la paradoja sea la contraria, somos más temerosos de lo exterior o desconocido y por tanto más vigilantes. Lo cierto es que nos abrazamos a un clavo ardiente antes que querer conocer el exterior de nuestras ciudades (tanto internas, como externas) y por ello la política necesita de ídolos como instrumentos de ingeniería para mantener su statu quo.
Analizado todo esto debemos centrarnos en que si queremos llegar a ser una sociedad vigilante que concuerde con la tolerancia plena en un sistema democrático, lo primero que se debe conseguir es acabar con las obsesiones y las fobias que como indica Roiz: “las obsesiones y las fobias, a pesar de lo activas que resultan, no sólo no son pensamiento sino que impiden pensar”

Bibliografía base del análisis:
• ROIZ, Javier: Sobre la tolerancia en la sociedad vigilante. Publicado en: Utopía y praxis latinoamericana. Año 13. Nº 43 (Octubre-Diciembre de 2008). Págs. 103-118.

Bibliografía utilizada:
• ROIZ, Javier: El experimento moderno. Política y psicología al final del Siglo XX. Editorial Trotta, Madrid, 1992
• ROIZ, Javier: Sociedad vigilante y mundo judío en la concepción del estado. Publicado en: “Teoría política en la sociedad vigilante”. Foro interno. Nº 8 (Diciembre de 2008). Págs. 7-10
• TIERNO GALVÁN, Enrique. “Thomas Hobbes”, en Estudios de pensamiento político. Temas de ciencias sociales. Tucar ediciones. Madrid (España).

viernes, 11 de junio de 2010

Reflexion sobre: “Democracia y crítica de la civilización en Max Weber y Hannah Arendt”- W. Thaa

“Atribuir a la época actual del gran capitalismo” una “afinidad con la democracia o, incluso, con la libertad” (en cualquier significado de la palabra) es algo “eminentemente ridículo” (Max Weber, 1988b, 64) . Al leer estas palabras me sorprendí de oír esa crítica al capitalismo, acusándolo de ser incompatible con la libertad, sobre todo porque dice Milton Friedman que el capitalismo en sí se basa en la libertad económica “y la libertad económica es un medio para la libertad civil o política. Al permitir una efectiva separación entre el poder económico y el político, reduce los costos de la idiosincrasia política y proporciona numerosos centros independientes de potencial oposición a la supresión de la libertad” . Por tanto Friedman nos demuestra que no toda libertad se pierde por la acción del capitalismo, como afirmaba Thaa al explicar las teorías de Weber.
Leyendo la crítica que hace Weber sobre la pérdida de democracia en la civilización, me lleva a nombrar a su discípulo Michels, el cual en su “Ley de hierro de la Oligarquía”, nos demuestra como las élites utilizan este sistema democrático para controlar asociaciones y partidos políticos, y por tanto ostentar el poder. Al crearse dentro del sistema democrático estructuras oligárquicas se consigue que se desvíen a las organizaciones de los medios y fines de esa práctica democrática, como afirma el profesor Mantecón .
La prueba más evidente de la pérdida de democracia la encontramos en la burocracia, que es uno de los pilares de la organización política actual. Esta burocracia está organizada de manera piramidal concentrando el poder en la punta superior y no en las bases como debería ser en un sistema democrático. Pero al fin y al cabo la democracia no es más que un instrumento, y esto es lo que nos lleva a la idea de Arendt de “no distinguir la utilidad y el significado de una cosa” (pág. 18). Si concebimos la democracia sin distinguir su utilidad y su significado estaremos legitimando un medio de poder para que esas élites de la cúpula piramidal gobiernen al resto, estaremos en “la degradación de todas las cosas de la naturaleza y de este mundo a simples medios, la imparable pérdida de valor de todo lo existente, el incremento de la falta de sentido que devora, a lo largo de su recorrido, todos los fines para convertirlos a su vez en medios...”.
Aunque se debe ser consciente de que Arendt concibe una civilización organizada en pequeños grupos, como puede ser el ejemplo de las antiguas ciudades-estado griegas, mientras que Weber concibe su teoría de la civilización y sobre todo su burocracia como medio de política pensando en grandes aglomeraciones de personas que sería imposible de gobernar al estilo democrático de la antigua Grecia. Aunque una buena solución a esa pérdida de democracia estaría en la solución aportada por Lukács que invita a acabar con las clases sociales para poder crear una verdadera democracia en todos los sentidos.

Bibliografía base del análisis:
• Thaa, Winfried: “Democracia y crítica de la civilización en Max Weber y Hannah Arendt”


Referencias utilizadas
• Friedman, Milton: “Capitalismo y libertad” en: http://www.neoliberalismo.com/capital_libertad.htm (consultado el 28 de Abril de 2010)
• Mantecón Terán, Alejandro: “La estructura del poder en las sociedades y culturas contemporáneas. Un modelo teórico desde la sociología”.