martes, 28 de octubre de 2014

Comentario a "Vida y evolución" de Arana

   A lo largo de la siguiente recensión se va a analizar el texto de Arana: Vida y evolución. Intentando responder a las cuestiones de ¿Qué es la vida?, ¿Cuáles son los límites y especificidad de lo viviente?, ¿Cuáles son los principios y límites del evolucionismo? Como podemos observar lo que se plantea ya al principio de la siguiente recensión es de que manera afrontamos la unión entre la vida y la evolución. al introducir el vocablo evolucionismo ya estamos de alguna manera imprimiendo ideología al objeto de estudio, pues en un principio el título del texto se presenta como evolución, fenómeno natural, y sin embargo lo que se esclarecerá a continuación será la ideología que subyace tras el propio fenómeno, el evolucionismo.
   Arana comienza dando a conocer que el concepto vida es un término ampliamente utilizado, y pocas veces acotado. Es difícil llegar a la conclusión de que se puede considerar como vida universalmente, pues se trata de un término exageradamente utilizado. Se habla de leyes de la vida, procesos de vida, cambios de vida, etc. Y en cada uno de ellos la vida es algo complejo y de difícil definición. Por eso, Arana, decide recurrir a la biología para esbozar que se entiende, desde una perspectiva científica, como vida. Desde la biología la vida se restringirá a “los organismos que, basados en la química del carbono, han colonizado la superficie terrestre en todos sus rincones y con mucha probabilidad se han esparcido también por otros lugares particularmente propicios del resto del universo”. Éstos son los portadores de la vida y los verdaderos destinatarios de éste fenómeno que se considera “característico de lo complejo y de lo temporal”.
   En el relato del Timeo de Platón, nos encontramos con que lo que tiene vida, es considerado lo viviente. Él interpreta así la vida como un orden dado por Dios. De igual modo, Platón, otorga alma a todo lo viviente como característica de poder vicario instaurador y conservador de ese orden entregado. Por tanto la vida es una imposición, es fuerza de Dios a lo viviente. Uno de los límites que se les señala a la vida será la autarquía, nada sale ni entra de ella, se autoalimenta de su propia corrupción (Platón). De igual modo otro de los límites será la transacción, las entradas y salidas de movimientos que van a hacer a lo viviente tener un equilibrio. Para ello lo viviente tiene orificios de entrada y salida. Si tenemos un límite interno caracterizado por la auto-alimentación, encontramos un límite externo con la transacción necesaria para la propia existencia. De igual modo, y a consecuencia de la transacción con el exterior de lo viviente, nos encontramos con que la vida se vuelve artificiosa, tienen partes que al final forman un todo. Pero, por último, se ha de señalar que lo viviente posee algo que lo hace inmortal, sería el alma racional. Aristóteles entiende de tres tipos de almas que se complementan entre sí, aunque solo la racional sea inmortal.
   La especificidad de lo viviente la dará Aristóteles al afirmar que lo animado (como sinónimo de viviente) posee dos rasgos fundamentales: el movimiento y la sensación. De igual modo aplicará como la especificación de lo viviente el poseer alma, que es ese mecanismo por lo que lo viviente tiene movimiento, entendiendo el alma como una especie de motor inmóvil, aunque después especifique el alma como una creación impuesta a lo viviente.

   Charles Darwin será el padre del evolucionismo que él planteará desde unos principios que son el azar, las leyes de la variación en las especies, la selección natural de los más aptos para la supervivencia y la propia lucha por la existencia de las especies. Esto hará que se consideren los planteamientos darwinistas como paso previo para la consecución teórica del evolucionismo. 

Comentario a "la crisis de la ciencias" de Husserl

A lo largo de la siguiente recensión se va a analizar el texto de Husserl: La crisis de las ciencias. Intentando responder a las cuestiones de ¿Qué entiende Husserl por crisis de las ciencias europeas?, ¿Dónde se puede situar su principio histórico?, ¿Cómo afecta esta crisis a la filosofía? Y si ¿Se puede hablar de crisis de verdad?, ¿Cómo se vinculan en el sentido y la verdad?
Se va a dar por lo tanto, una respuesta a los interrogantes que se presentan a través del comentario analítico del texto anteriormente citado, en el que el autor comienza poniendo en entredicho el título de las propias conferencias en el que tiene lugar la presentación de su trabajo: “La crisis de las ciencias europeas y la psicología”. Husserl comenta a éste respecto la seguridad que tienen las ciencias en su propio método y como estas disienten de la psicología como ciencia humana o de la filosofía, como conocimiento no científico. Por lo tanto el autor confiere que la crisis que se está experimentando en las ciencias es fruto de la obsesión de las ciencias en el uso de un método científico que sustente sus hipótesis y tesis.
Se produce por tanto, una reducción positivista de las ciencias, convirtiéndolas en meras ciencias de hechos. Perdiendo su significación vital. La psicología, por ejemplo, no tiene un método claro y objetivo. El que se podría considerar como el método psicológico, hace dudar de su “cientificidad”, entendida con la imagen que a día de hoy se tiene de éste concepto que debe de ser demostrado empíricamente.
Pero ésta concepción se nos está forjando desde el S. XIX cuando la ciencia deja de responder a las preguntas decisivas de la humanidad y se cegó en las ciencias positivas y en la “prosperity”. Meras ciencias de hechos que han hecho meros seres humanos de hechos. De ahí que la ciencia se dedique solo a apuntar lo que ocurre en el mundo físico y espiritual, pero no se plantea nada más allá de una realidad observada que siempre ha sido y será.
Estos planteamientos no siempre han sido así, no siempre se ha observado una visión positivista de las ciencias, sino que éstas se desarrollaron en el tiempo. La filosofía del renacimiento rompió con la visión medieval y luchó por buscar una vuelta a la filosofía antigua, rompiendo con los mitos y las tradiciones, y dándole una razón a todo lo relacionado con el hombre. Para eso se desarrolla la ciencia en un saber teórico objetivo y en un saber práctico. Ya que lo que se pretendía era que el hombre se configurara a sí mismo, se haga. Para lo cual, las ciencias de manera objetiva se configuraron, a su vez, para la investigación de sus preguntas de una manera positivista.
La metafísica como ciencia de las preguntas y del sentido último quedaría relegada a una ciencia del conocimiento de aquello que puede ser universal, creándose la filosofía universal. Ésta nueva ciencia revoluciona todos los ámbitos del saber: el positivismo, el cual descabeza a la filosofía en un intento de hacerla universal.
Pero la filosofía no logra adaptarse a éstos patrones que las ciencias estaban imponiendo, y el supuesto éxito inicial que parece tener la filosofía universal se derrumba. El fracaso de una filosofía que sea universal e imperecedera hace que los científicos sean los que de una manera práctica apliquen los conocimientos positivos al mundo y los filósofos no sepan crear un conocimiento positivo que no cambie y sea universalmente aceptado. Se produce por lo tanto una ruptura entre las ciencias y la filosofía.
La filosofía se convierte entonces en un problema por sí misma, al no encuadrarse en un método científico que la haga universal. Lo cual será el motivo de esa ruptura, dando lugar a las ciencias positivas, demostrables y objetivas; y a la filosofía que al no ser universal ni demostrable, se relega a un segundo plano. Provocando que el hombre pierda su sentido de ser y no sea capaz de comprender su propia existencia. No le vale con el comprender el “yo soy”, sino que busca positivarse más, lo cual no consigue.
La filosofía moderna conduce, por tanto, a una pérdida del sentido de humanidad y a una crisis existencial del hombre que llega hasta nuestros días. Aunque contra éste pesimismo que se crea con la crisis de la verdad, la metafísica deberá ser un devenir para descubrir el sentido del hombre en cuánto que sea un animal racional que somete su propia humanidad a la propia razón. El racionalismo lleva a crear una idea de superioridad de todo aquello razonable frente a lo que la propia razón no puede positivizar. Pero esto no significa que si algo no se pueda positivizar sea porque no es verdad, o porque haya perdido su sentido primero. Sino que actualmente el filósofo se está conduciendo hacia filosofías y no a una filosofía, como algo universal.

En la actualidad surgen nuevas preguntas nunca antes realizadas y que llevan a la filosofía a tratar de responder nuevas cuestiones que abordan en el sentido de la humanidad. La filosofía tiene la necesidad de darles respuesta, siendo a partir de ahora heredera de su historia y no obviando partes de la misma, como hizo la modernidad con la filosofía medieval. Por lo tanto el sentido y la verdad de las cosas se encuentra en el estudio del conjunto de los saberes filosóficos a lo largo de la historia, de la que se es heredero hoy en día, sin que se pretenda positivizar todo el pensamiento, o se hable de una crisis de verdad cuando no es posible éste positivizar.

Comentario a la "suma de la lógica" de Ockham

   La suma de la Lógica es el título de la obra, dentro de la cual se encuentra éste fragmento, en el capítulo 15 de la primera parte, de Guillermo de Ockham. Éste texto fue escrito entre 1324 y 1328, años en los que, aunque no está del todo demostrada la situación, que tradicionalmente se ha tenido como válida, fue llamado a Aviñón por el Papa y acusado de herejía, lo cual le supuso cuatro años de arresto domiciliario. Cosa que no está del todo demostrado pues se cree que lo que fue llamado al orden por el Papa sin que existiera condena alguna sobre su pensamiento. De igual modo el texto fue escrito en Aviñón en una época en la que el autor llegó a estar excolmulgado y huyó con el sello de la Orden franciscana, a la que pertenecía como fraile.
   En éste fragmento de texto, Guillermo de Ockham intenta, a través de la lógica proposicional, dar una explicación de porqué el universal no es una sustancia fuera del alma. Para lo cual él sigue un recorrido filosófico a través de premisas para alcanzar la conclusión esperada.
   De ésta manera nos esboza en un primer momento la idea de que ningún universal es singular, no puede darse en un singular numérico. Ya que si un universal fuera numéricamente singular, un uno, una persona singular (Sócrates) sería universal. Por tanto las personas no son universales sino particulares. No puede demostrarse que Sócrates sea en más de uno, por tanto concluye que toda sustancia es una numéricamente y singular.

   Por tanto, nos presenta un dualismo numérico cuantitativo. Si una cosa universal es muchas particulares, no existe el principio numérico uno en ese universal, sino muchos particulares; y si es muchas cosas universales caeríamos en un infinito de casos que no permitiría la especificación en último término de poder afirmar a ciencia cierta que es lo universal y no varias especificación de un mismo particular. que estaría dividiéndose en una enorme cantidad de universales que serían particulares elevados a tal catalogación análoga. Conduciendo a la infinitud de casos, lo cual nos lleva a poder afirmar que ninguna sustancia es universal ya que lo que tenemos es sustancias singulares que podemos definir como universales, sin serlo.

Comentario de la obra "El nacimiento de la tragedia" de F. Nietzsche.


A lo largo del siguiente comentario se va a analizar un fragmento del capítulo 1 de la obra de Friedrich Wilhelm Nietzsche, titulada El nacimiento de la tragedia en el espíritu de la música.
El texto será estudiado desde los tres ámbitos clásicos del discurso (Vertiente técnica, vertiente histórica y vertiente retórica) con una especial mención a lo largo del presente comentario de la filosofía del texto y el autor, así como de todo su contexto filosófico.

1. Análisis técnico del texto.
1. Orden general de la obra.
      La obra, El nacimiento de la tragedia en el espíritu de la música, se trata de un proyecto filosófico realizado por Nietzsche desde 1870, en el que pretendía recopilar datos e informaciones de una investigación llevada a cabo por el autor sobre la cultura y civilización griega clásica. Ésta obra comenzó a gestarse en el ideario investigador de Nietzsche ya en el año 1869, como consecuencia de su interés por el mundo griego.
De igual forma y como conjunto expositivo del presente fragmento, cabe señalar que durante la elaboración de la obra que estamos analizando, surgen otros textos como El Estado Griego, Sócrates y la Tragedia (correspondiendo a los capítulos del 8 al 15 de la presente obra) y La visión dionisíaca del mundo. También surgen El drama musical griego y de nuevo Sócrates y la tragedia que serán conferencias el 18 de enero y el 1 de febrero de 1870 en Basilea, respectivamente.
El nacimiento de la tragedia resulta de una primera redacción realizada en febrero de 1871 y de una segunda en marzo de ese mismo año. Sin embargo los últimos capítulos los realizará entre noviembre y diciembre. El texto final se compone de una dedicatoria especial al compositor, y amigo del autor, Richard Wagner y de 25 capítulos, y será publicada definitivamente en diciembre de 1871, aunque en su primera cubierta figure ya el año de 1872. Se publicará por primera vez en Leipzig por el editor E. W. Fritzsch. Posteriormente volverá a preparar una segunda edición en 1874 que se publicará en 1878 con otro editor, Ernst Schmeitzner.
Respecto a las consiguientes publicaciones habría que indicar que en la edición de 1886 se agrega el Ensayo de autocrítica, ensayo en el cual Nietzsche destaca el carácter prematuro y frenético de su primer libro, así pues el subtítulo en esta edición es cambiado por Helenismo y Pesimismo.
Finalmente, teniendo en cuenta estas alteraciones editoriales de la obra inicial, nos encontramos con que la obra en la actualidad se compone del siguiente índice:
Ø  Ensayo de autocrítica
Ø  Prólogo a Richard Wagner.
Ø  Escritos preparatorios de El nacimiento de la tragedia, que son:
·         «El drama musical griego»
·         «Sócrates y la tragedia»
·         «La visión dionisiaca del mundo».

2. El texto en la obra filosófica.
Una vez expuesto el motivo de su composición y las diferentes ediciones y criterios de redacción de la obra en su conjunto, pasamos a situar el presente fragmento. De ésta manera podemos observar que el texto estudiado corresponde al primero de los 25 capítulos de los que cuenta el escrito total. Estaría inverso en la redacción del escrito preparatorio «El drama musical griego».
El texto seleccionado se encuentra en su fragmentación casi completo, coincidente con el capítulo primero de la obra. De igual manera que tendríamos que reseñar que se trata de una presentación de la obra general, y se podría conectar con el resto de capítulos como una especie de introducción general a lo que se vendrá a desarrollar a lo largo del libro completo.

3. El establecimiento del fragmento. Las formas textuales
El texto se trata de una prosa escrita de manera romántica en el que abundan las referencias a términos de la mitología griega como Apolíneo o Dionisíaco. De igual manera que puede observarse un cierto ritmo poético en la redacción, buscando una musicalidad y una sonoridad al lector.
Recalcar de igual manera el uso de palabras en otras lenguas como el latín pricipium individuationis, o el griego, Schinende. Dándole al fragmento un toque más intelectual y a la vez buscando el clasicismo en la obra.

4. Conclusiones: sentido técnico del fragmento
Cómo ya se ha explicitado a lo largo del presente comentario, el fragmento analizado es en definitiva un texto escrito de manera romántica y culta que busca unirse con el espíritu de los autores griegos clásicos. Es una prosa pero que conserva la musicalidad en muchos aspectos del verso, para poder introducir al lector en el análisis de la tragedia griega.

2. Análisis histórico del texto.
      1. Datación del fragmento.
Éste fragmento supone el inicio de la obra y fue escrito por el autor en primer lugar, como presentación de la obra final. De igual manera y como se ha señalado en el análisis anterior, se trata de una composición heredera de un escrito anterior llamado «El drama musical griego», en el que Nietzsche presenta la unión entre el arte de Apolo y el de Dionisio. Escrito que ya presentó en una conferencia en Basilea el 18 de enero de 1870. Época en la que comienza la redacción del texto y coincide que conoce al teólogo Franz Overbeck, en cuyo amigo y vecino se convierte. En abril es nombrado catedrático ordinario. Con ocasión de la guerra franco-prusiana, Nietzsche pide el 8 de agosto una licencia a la universidad la cual se la concede. Se enrola como enfermero, pero cae enfermo de difteria y disentería. Por ello a principio del año siguiente, en 1871, en los meses de enero y febrero llevará a cabo la primera redacción de El nacimiento de la tragedia del espíritu de la música; el editor Engelmann de Leipzig la rechazará como no acta para ser publicada. En octubre el manuscrito es aceptado por el editor de Wagner, Fritzsch. El 29 de diciembre el libro está listo para la venta. En enero de 1872 Nietzsche ha solicitado la cátedra de filosofía de Basilea que ha quedado vacante recomendando a Rohde para suplantarlo en la de filología, lo cual no es aceptado. Celebra su cumpleaños en Naumburg con sus amigos Krug, Pinder, Gersdorft, Rohde y recibe la visita del joven filólogo U. von Wilamowitz.

      2. La intención del autor: el texto en el plan de la obra.
La intención de Nietzsche al escribir este fragmento responde a un interés inusitado de poner de relieve como la tragedia griega logra unir el arte escultórico (físico, material), representado en el dios Apolo, y el arte musical (efímero), representado en el dios Dionisio. De igual forma hace una apología de ambas disciplinas por separado y halaga la importancia estética de unirlas. Ésta explicación le servirá como cauce iniciativo al resto de capítulos, pues queda esbozado en el presente fragmento, la totalidad de lo que en los venideros será desarrollado y analizado por el autor. Nietzsche busca por tanto presentar su pensamiento respecto a la tragedia griega y como ésta le sirve a él para poder analizar la estética, tema central en el escrito.

      3. Los destinatarios del texto.
El texto va dirigido a todo lector que quiera, de una manera culta e intelectual, acercarse al concepto clásico de tragedia, que al parecer de Nietzsche difiere del concepto contemporáneo de la misma. De igual modo es una alabanza a la música de Richard Wagner, al que le dedica la obra, influenciado de la filosofía de Schopenhauer. Por lo que podría indicarse que los destinatarios del texto serían una clase media-alta, burguesa y academicista, amantes de los clásicos griegos, influenciados por una filosofía de Schopenhauer y gustosos de la música wagneriana. Es un escrito para un público muy selecto en la época.

4. Conclusiones: sentido histórico del fragmento.
En definitiva, si analizamos históricamente que supuso éste fragmento y por ende la obra completa desde una visión histórica observamos que fue la primera obra de escrita de Nietzsche, sirviendo como base al pensamiento que iría desarrollando en los años venideros. Por lo tanto, me atrevería a catalogar este fragmento como algo pionero, y el primer intento del autor de realizar un análisis sobre la estética, de una manera filosófica.

3. Análisis retórica del texto.
1. La disposición del fragmento.
El fragmento se divide en 5 partes diferenciadas, en las que el autor va desarrollando las ideas puestas de relieve:
- En primer lugar comienza hablando de las artes y los dos tipos que existen. Presentando las divisiones entre lo que considera Apolíneo y Dionisíaco.
- En un segundo momento presenta una de las claves del arte que es la apariencia de lo que representa, y como ésta afecta a nuestra percepción de la realidad observada.
- Después habla de la representación del mundo que se ve a través del arte, haciendo referencia al punto anterior, que nos traslada a una analogía o falsa apariencia de la realidad.
- Para pasar a la ruptura del “principium individuationis” y las consecuencias que conlleva para la realidad del hombre. Ésta ruptura es gracias al influjo de las artes sobre la realidad.
- Por último concluye el fragmento con una reflexión sobre la realidad, cerrándose con una aproximación escueta a la existencia de un ser supremo y creador.

2. La retórica del fragmento.
El fragmento recurre en muchos casos a símiles y presentaciones de mitologías griegas. A través de las palabras de Nietzsche se nos pone ante nuestros ojos una reflexión cuasi-mitológica, pero muy filosófica sobre las apariencias y la realidad circundante del mundo. El autor ha intentado referirse a palabras del griego y latín clásico, buscando la profundidad técnica típica de un período romántico. Pero por su parte no es solo la poesía, o lírica, que pueda provocar ese sentimiento romántico, sino que es más bien un recurso teórico de profundidad filosófica y retorno al mundo clásico.
El texto comienza con un plural mayestático que enlaza la unión entre el lector y el autor con una reflexión sobre lo apolíneo y lo dionisiaco. Es una forma retórica de conectar las ideas del autor con el recurrente lector, para que ambos comiencen la lectura de la mano.
El exordio es cuasi-poético pues parece unir al lector con la fantasía una mitología en la que la belleza, la música, la escultura y las apariencias, se entremezclan para dar imagen a una unión de sentimientos y razón de la realidad tratada. Nietzsche no nos presenta ya un argumento figurativo, sino que nos inserta en la lectura a través de una imagen que cautiva y hace al lector sentirse en una escena del teatro, o más al caso, de la ópera.
Una vez captada la atención del lector, se dispone a defender las ideas que a su parecer trae el comprender el desarrollo de las artes, lo que él denomina como estética. Ésta estética que está unida a lo apolíneo y dionisíaco como el hombre a su padre y a su madre. En el mundo griego hay una diferencia entre el origen y la meta del arte, ya que se dividen como de Apolo (escultura) o como de Dionisio (música). La tragedia sería la unión de ambas artes. El arte para el poeta debe de ser como el sueño para el hombre; ha de ser interpretado y vivido sin querer salir de él. Apolo es el resplandeciente que une las dos realidades: La propia realidad y el sueño. El arte es necesario para poder vivir. La apariencia del vivir.
Esta apariencia nos conduce al “Principium individuationis” por el cual el hombre se cree tranquilo a pesar del “oleaje de las tormentas” (Schopenhauer)
Lo dionisíaco, la música, embriaga hasta el punto de olvidarnos de nuestra subjetividad y nos conduce a un estado de narcóticos. Por eso la gente que no gusta de éste arte, aunque se crean sanos, estarán enfermos. El baile y la música liberan al hombre, lo hacen reconciliable con su propia naturaleza y vuela libre. De ahí que se pueda concluir el texto con la reflexión de un Dios que ve, el arte de su creación máxima, al hombre como una enorme muestra del arte dionisíaco.

3. Conclusiones: Sentido retórico del texto.

El texto presenta una reflexión muy interesante sobre las artes, y cómo estas liberan al hombre. Lo hacen humano y lo llevan a vivir de una manera más apacible su propia existencia. Principios inmanentes de la realidad son entrelazados con argumentos de sueños y mitologías. Es presentada la apariencia como base para la propia vida y a la vez como reflejo de lo que se es, o debería ser un individuo humano. La música y la escultura se fusionan para darle al hombre un carácter identitario y una personalidad de la realidad, le hacen vivir y ser-en-el-mundo. En definitiva podríamos afirmar que la para Nietzsche la tragedia hace libre a los hombres.

Comentario a la obra "Filosofía" de Epicteto

Filosofía es el título de éste fragmento de la obra titulada: Manual, dentro de la Máxima LII, que se escribe según la filosofía de Epicteto de Frigia. Aunque cabe señalar que ésta obra es publicada por Flavio Arriano, discípulo de Epicteto, ya que su maestro al ser un filósofo estoico y admirador de Sócrates, al igual que éste, no escribió nada. Su enseñanza fue oral y por eso es recogida por escrito por su discípulo, en ésta obra titulada Manual de Vida o Enchiridion.
Para entender ésta definición de la Filosofía que nos presenta el texto, hay que tener presente que el autor es un Neo-estoico y por tanto, tiene un enorme interés filosófico por la ética. De hecho es el caso del ejemplo que él pone para ilustrar su concepto de orden en la Filosofía (La mentira). Así mismo, es importante conocer que los autores del neo-estoicismo mostraron una reducción del interés por problemas lógicos y físicos, como podemos observar en el fragmento. Para ellos, y sobre todo para Epicteto, todas las cosas se van a dividir en dos grupos: Las que se hallan en nuestro poder (opiniones, deseos, impulsos y las aversiones) y las que no se hallan en nuestro poder (el cuerpo, los parientes, las propiedades, la reputación, etc.). Por último, señalar a respecto del pensamiento de Epicteto, la importancia de la elección moral (Prohairesis), que él entiende como pre-elección o pre-decisión.
En cuanto al fragmento que nos atañe en éste análisis encontramos que el autor ha realizado una distinción de la filosofía en tres partes:
1. Una primera, en la que se nos habla de los preceptos, en éste caso el ejemplo es el no mentir. Sería la raíz de los actos y el principio vertebrador de la verdad. Él lo presenta de una manera negativa no mentir, en lugar de positiva que sería afirmar la preponderancia de la Verdad sobre el acto de mentir.
2. En una segunda parte, la Filosofía, se nos presentaría como un análisis del pensamiento de lo que se ha afirmado o negado en la primera. Es decir, son los por qué, famosos de la filosofía. El por qué no mentir, que se explicaría a través de demostraciones que irían dando la razón a la afirmación primera a través de la observación de casos de por qué no se ha de mentir.
3. Por último la filosofía saltaría al terreno de la práctica. Hay que demostrar el cumplimiento del paso segundo en la observación de casos directamente. En su ejemplo sería el elevar a la realidad el acto racionalizado de no mentir. Es la etapa de los qué. Qué pasa con la filosofía razonada en éste acto cognoscitivo.

Epicteto dirá que los pasos en la filosofía se necesitan unos a otros. De manera que no es posible el paso tres sin el dos, ni el dos sin el uno. Sin embargo, apunta que la importancia de cada paso viene dado desde el uno al tres pasando por el dos y no en orden inverso, como normalmente solemos hacer los hombres. Él apunta que nos paramos en estudios de pensamiento sobre la prueba del no mentir y no pasamos al análisis de la realidad en su profundidad analítica, que otorgaría el punto primero. Es, por tanto, fundamental pararse en la filosofía a intentar sistematizar y comprender los usos y las prácticas, antes de desarrollar los conceptos en la realidad, sin pasarlos por el filtro de la razón. Como afirmaría, al final del fragmento, el propio Epicteto: “Mentimos, pero al punto demostramos que no hay que mentir”.

martes, 6 de mayo de 2014

La Conquista de Palestina por los Judíos llegados de Egipto.

1) Síntesis del libro de Josué y Jueces de la Biblia
- Josué:
En el libro de Josué se nos narra la conquista del pueblo de Israel que acaba de estar 40 años vagando por el desierto después de salir liberados de Egipto. El libro comienza con la muerte del que hasta entonces había sido el guía del pueblo, Moisés. Se hace cargo de la dirección del pueblo Josué con el mandato de Dios de que cumpla siempre la Ley y para que prepare al pueblo para cruzar el río Jordán y tomar posesión de la tierra prometida. Todas las tribus toman partida de ésta conquista, incluidas las que se encontraban ya asentadas en Cisjordania.
Josué manda dos espías a Jericó antes de la batalla y una prostituta llamada Rajab los protege y les dice que la defiendan a ella y su familia cuando la batalla de Jericó. Al parecer el pueblo les tenía miedo y reconocían la autoridad del Dios de los israelitas sobre el resto de dioses. Bajan por una ventana los espías con la promesa de defender solo a la familia de Rajab.
Josué les dice a los levitas que lleven el arca de la alianza y que el pueblo les siga hacia la batalla. Para cruzar el Jordán el Señor obra el milagro de que se pare el cauce del río hasta que pasen todos los israelitas.
Los israelitas tienen que poner por mandato de Dios 12 piedras en el río, una por cada tribu para recordar el milagro que Dios hizo allí. Tambien tienen que poner 12 piedras en el lado este de Jericó donde se asientan antes de la batalla.
Josué manda circuncidar a todos los israelitas en Guilgal ya que habían muerto todos los israelitas que salieron de Egipto y éstos sus descendientes no estaban circuncidados. Entonces se aparece un ángel como mensaje de Dios y le pide a Josué que se descalce pues pisa tierra sagrada. El mensajero le dice que tienen que dar una vuelta a la ciudad de Jericó con 7 sacerdotes durante 6 días seguidos y tocar las trompetas, precedidos por el arca de la alianza. Al 7º día darán 7 vueltas y en la última caerán las murallas y conquistaran la ciudad.
Así ocurre y matan a todos los habitantes menos a Ajab y su familia. Todas las posesiones de la ciudad pasan a ser de Dios. Jericó es declarada maldita y nadie podrá nunca reconstruirla.
Uno de los israelitas desobedece el mandato de Dios y se guarda posesiones de Jericó (un manto y unos lingotes de oro) por eso el señor les dice que han desobedecido sus mandatos. Josué arregla el problema eligiendo una familia al azar y por gracia de Dios descubre quien se ha quedado las cosas y lo soluciona matando a ésta familia y quemando las posesiones.
Después los israelitas tendieron una emboscada sobre Ay y el Señor les mandó tomar y quemar la ciudad pero quedándose el pueblo de Israel con el ganado y el botín de guerra. De ésta forma si pudieron quedarse ésta vez con las cosas del pueblo conquistado. Al rey de allí lo ahorcaron de un árbol y lo tiraron amontonado de piedras a la puerta de la ciudad.
Los habitantes de Gabaón se enteran de esto y se presentan ante Josué como si vinieran de una tierra muy lejana para servirles como esclavos, enterados de las proezas de Israel y su señor. Entonces descubren que les han engañado y no vienen de lejos sino de una ciudad cercana. Pero les perdonan la vida por el juramento que les habían realizado de que les sirvieran de esclavos. Por eso los ponen de aguadores y leñadores del templo.
Posterior a ese suceso ocurre la conquista de las ciudades del sur que se unen sus cinco reyes para atacar a los israelitas, pero Israel gana y los 5 reyes s ocultan en una cueva, Josué los mata y destruye sus ciudades. Aunque en el mismo relato se cuenta que destruyen una a una las ciudades primero y después mata a los reyes en ellas y no en la cueva.
Tras la conquista del sur atacan el norte y siguiendo la orden de Dios a Moisés los quemaron a todos y por eso después de aquello quedaron en paz. Se reparten las tierras entre las 7 tribus que faltaban por tener territorios y lo hacen por sorteo. Jerusalén le toca a la tribu de Benjamín.
El libro acaba con Josué que está muy anciano y avisa a todos los israelitas para que no se aparten de Dios a su muerte o los castigará quitándoles la tierra que han conquistado con su ayuda. Después aparece otro último discurso de Josué en el que reúne a todos en el centro de palestina, en Siquén, para decirles en nombre de Dios todo lo que han conseguido con su ayuda y para que realicen un juramento de fidelidad a Dios. Josué les pide que dejen de adorar a otros dioses, les da leyes y coloca una piedra para recordarles este juramento de fidelidad.
Muere Josué y el pueblo sirve a Dios durante el mandato de éste y el de sus ancianos herederos. Se entierran los huesos de José en Siquén y a Eleazar, hijo de Aarón se le entierra en Guibeá.
- Jueces:
Tras la muerte de Josué los israelitas por tribus deciden continuar la conquista de la tierra prometida y por eso continúan luchando contra los pueblos de alrededor. Ahora el relato explica porque existen territorios no conquistados y como éste es el motivo de que allí pervivan Amorreos y Cananeos que serán sometidos a trabajos forzados por los israelitas.
En cuanto a la fe del pueblo en Dios ésta se pierde al morir Josué y los ancianos del pueblo y por eso cuando empiezan a adorar a otros dioses Dios les retira el favor, perdiendo varios territorios ya conquistados. Fueron condenados por Dios a caer en manos de otros pueblos y el Señor les castigaba con guerras perdidas debido a ésta impiedad. Se crean entonces unos caudillos locales (Jueces) que contaban con el favor de Dios frente al pueblo en momentos de peligro.
Cuenta la historia de la tribu de Dan, con Micá que toma a un Levita venido de Belén y lo adopta como hijo suyo y sacerdote de su santuario. Pero un día un grupo de Danitas atacan la casa de Micá, le roban y se lo llevan todo, incluido el sacerdote levita. La Biblia recalca mucho que en ésta época no había rey de Israel y cada cual hacía lo que quería.
También se cuenta el crimen cometido
por la tribu de Benjamín cuando matan a la concubina de un levita que trasnochaba en Guibeá. Debido a éste ultraje se unen el resto de las tribus para dar castigo al pueblo de Guibeá y luchan para matar a todos los habitantes de éste pueblo. Posteriormente los perdonaran y como les habían dejado sin mujeres les mandan a raptar a unas y a llevárselas con ellos.

2) Síntesis de los capítulos 3 y 4 de FINKELSTEIN, I.-SILBERMAN, N.A., La Biblia desenterrada
- Capítulo 3. La conquista de Canaán:
En éste capítulo los autores relatan en primer término un resumen de los pasajes bíblicos comentados con anterioridad en éste mismo trabajo. Así empiezan ellos ha encuadrar la historia bíblica para intentar ver si es histórico lo que se cuenta o pueden tener algo de histórico.
La arqueología y el estudio de documentos de la época (aprox. 1200 a.c.) demuestra que existían israelitas, o al menos un pueblo llamado Israel en la zona, pero que carece de sentido que hagan guerras relámpago como las que comenta la Biblia. Además los textos no mencionan la existencia de egipcios fuera de Egipto, pero esa zona era controlada por los egipcios como demuestran las investigaciones. Además las ciudades eran muy pequeñas (los campesinos vivían en poblados dispersos) y no tenían murallas.
Los reyes de la época tenían muy escaso poder y se ve en las cartas conservadas de la época que pedían para las guerras entre 50 y 100 soldados para defender sus ciudades. Tenían, éstos reyes, que pagar impuestos al faraón de Egipto. Los restos arqueológicos en la zona muestran jeroglíficos egipcios en las columnas de las construcciones.
Albright estudió el terreno en el que supuestamente habría estado el Israel de Josué. Encontró una pequeña ciudad incendiada y que había sido habitada por Israelitas posterior al incendio. Todos los descubrimientos parecían ajustarse al relato bíblico. Incluso los posteriores hasta los años de 1950. También hay nombres de reyes que coinciden con los de la Biblia, o parecen coincidir, en las vecinas ciudades cananeas.
Se descubre que Jericó nunca fue grande ni tuvo murallas, por lo que es imposible que la conquista de la ciudad se realizara como lo pone en la Biblia. De igual modo hay que valorar las conquistas de las otras ciudades que tampoco coinciden con las relatadas en la Biblia.
En ésta época que se está tratando se produce una crisis en todo el territorio, lo que lleva a pensar que Palestina estaba cayendo de su prosperidad anterior. Sobre todo en manos de Egipto que se alza como el máximo imperio de la época. También aparece el imperio Hitita (actual Turquía), que compartirá frontera con Egipto en Palestina. Para asegurarse la paz, Ramsés II casará con una princesa Hitita. Del sur de Grcia aparecerá a su vez, una próspera civilización que inspirará la Ilíada y la Odisea, los Micenos. Muchas riquezas se manejaban en ésta época y había un comercio de bienes de lujos controlado por los reyes locales y Egipto.
Pero aproximadamente en el año 1200 a.c. se produce un cambio en la economía y esto conlleva a que se abandonen los pueblos y pierdan valor las ciudades que hasta entonces eran la cumbre económica. Los “pueblos del mar” atacan la zona. Se produce la crisis del bronce que es la que arrastra a los pueblos a las luchas por territorios y a los desplazamientos por el mar, de ahí vienen los conocidos “pueblos del mar”.
Al parecer muchas historias de las de éstos capítulos de la Biblia serían fruto de leyendas que nacerían de ver restos ruinosos del período anterior y fenómenos naturales. La Biblia recalca mucho: “Se pueden ver todavía hoy”, haciendo alusión a fenómenos naturales que perduran en el tiempo.
Parece ser que el texto de Josué se escribió en la época de Josías (s. VII a.c.). Pues las fronteras coinciden con las de esa época. También se nombran ciudades cananeas de la época que no se vuelven a citar en otra parte de la Biblia.
En definitiva parece ser que el libro de Josué eran historias para mantener al pueblo unido a Dios a pesar del comercio y el contacto, con su consiguiente intercambio cultural, con otros pueblos de los alrededores.
- Capítulo 4. ¿Quiénes eran los israelitas?:
Existen contradicciones no solamente entre la Biblia y la realidad histórica, sino que también entre los diferentes libros de la Biblia. Particularmente los autores señalan entre el libro de Josué y el de Jueces hay una serie de contradicciones. También hay incoherencias en los relatos bíblicos con la realidad histórica sacada de documentos históricos de la cultura de los pueblos vecinos.
Al parecer no fue posible que existiera una paz entre Israel y los pueblos Cananeos ya que no fueron exterminados del todo como dice el libro de Josué. La versión teológica del periodo está contenida en el libro de los Jueces cuando invita a los dirigentes a ser virtuosos y a los propios israelitas a no juntarse con los pueblos de alrededor.
La Biblia cuenta poco de la forma de vida de los israelitas, solo habla de las reparticiones de tierras y de las luchas contra la idolatría. No se sabe cómo un pueblo esclavo en Egipto se adaptó a las tierras de Canaán para ser campesinos asentados.
Para intentar explicar éste fenómeno social y cultural han aparecido varias teorías entre las que destacan la de Alt y la de Mendenhall y Gottwald. La primera es anterior en el tiempo y la de los dos siguientes autores parece ser la que concluye con la investigación hasta el momento presente, sobre la entrada del pueblo de Israel en Canaán.
La teoría de Alt, también conocida como de la “infiltración pacífica”, dice que parece ser que los israelitas pudieron ser un grupo de pastores trashumantes que poco a poco se fueron infiltrando con la población cananea.
Se les podría identificar con dos grupos sociales que aparecen en documentos egipcios y que parece ser moraban por la zona en éste período de tiempo: Los Apiru, que parece ser un grupo sin organización política establecida y dedicados a asaltar caminos, una especie de bandoleros de la época, que además se dedicaban al comercio; o los Shosu, que eran unos pastores nómadas dedicados a la ganadería sin un lugar fijo en el que estuvieran establecidos.
Para Mendenhall y Gottwald la teoría sería que en realidad los israelitas se tratan de unos campesinos egipcios que huyen de su país debido  las enormes presiones económicas y socio-políticas del momento. Salen de Egipto, siendo egipcios pero con una cultura religiosa diferenciada del resto de los egipcios. Éstos se asentarían en Canaán buscando un bienestar social.
Lo clave de la investigación de éste período va a ser el descubrimiento arqueológico que va a demostrar que a partir del 1200 a.c. se produjo en el territorio de los israelitas una revolución social y cultural de la vida, sin que exista una explicación d a qué fue debido. Pues aparecen productos nuevos y más perfeccionados pero no se ve una incursión extranjera, ni una creación de nuevos asentamientos, ni tan siquiera un aumento demográfico considerable.
La vida en las fronteras de las tierras altas parece mostrar, gracias a los descubrimientos arqueológicos, que eran pacíficos y no tenían grandes placeres, en contraposición con la imagen de guerra continua que se nos presenta en la Biblia. Como ya se ha comentado ni tan siquiera tenían muralla las ciudades.
Una nueva clave en la búsqueda de quienes pudieron ser en realidad los israelitas nos la ofrece el descubrimiento en la zona de tiendas. Muy parecidas a las utilizadas en ese mismo lugar hasta finales del siglo XIX y principios del XX de nuestra era. Lo cual parece ilustrar que con toda probabilidad el pueblo israelita fueran pastores trashumantes que llegado un momento histórico decidió asentarse en Canaán.
Pero además los vestigios históricos muestran asentamientos anteriores a éste último, en lo que los autores han llamado “los ciclos ocultos de Canaán”. Según ellos llegó a haber hasta 3 asentamientos hasta el definitivo.

Lo novedoso del libro de los jueces, en conclusión, es su forma de estar escrito pues se muestra como relatos épicos. Pero al igual que otros libros de la Biblia no se puede tomar como un libro histórico sino como una historia teológica en la que el pueblo peca, lo que conlleva un mal para ellos y Dios actúa para salvarlos del mal que se ha cometido.

Para esta historia de Israel se ha utilizado los capítulos de Josué y Jueces de la Biblia y los capítulos 3 y 4 de FINKELSTEIN, I.-SILBERMAN, N.A., La Biblia desenterrada. Siglo XXI de España editores. Madrid, 2003

RESUMEN DE REPENSAR LA TEOLOGÍA DE LA INSPIRACIÓN BÍBLICA DE DOS SANTOS VAZ

Dos Santos Vaz es profesor en la universidad Católica de Portugal. Especialista en Sagradas Escrituras y en ciencias bíblicas. Pertenece además a la Orden de Carmelitas Descalzos. Siendo un reconocido profesor y un especialista en el análisis de las Escrituras.
En éste texto él va a analizar la Inspiración de Dios sobre las escrituras y va a observar de que manera se cristalizan y llegan a nuestros días, partiendo desde el primer encuentro de Dios con los hombres y toda la evolución de su comunicación hasta la actualidad.
Él dice que cuando se habla d que la Biblia es Palabra de Dios se ha de pensar de que manera inspiró Dios a los autores sagrados para escribir esa Palabra. Pues la Biblia no es un libro que cayera del cielo escrita o que de manera sorprendente apareciera por arte de magia.
El problema surge porque desde hacía siglos se concebía la Verdad revelada solo a los Hagiógrafos sin que se les considerara el momento sociopolítico o religioso en el que fueron escritos en un espacio contextual y temporal. Esto llevaba a concebir como errónea la idea de cómo se habría producido la inspiración. Pues hasta hace pocas décadas se les dotaba de un sentido teológico y no de un análisis de los datos bíblicos sin más.
Para ello y en un primer estudio realizado por el autor se nos van a presentar los factores que posibilitaron un cambio de perspectiva. Éstos se debieron a un importante cambio en la mentalidad de los estudiosos y teólogos debido  diversos factores que el profesor Dos Santos enuncia de ésta manera:
-         La importancia de la Iglesia como “Pueblo de Dios”. Lo cual hacía que se prestara atención de una manera muy particular, tras un momento histórico y renovador como fue el Concili Ecuménico Vaticano II”, al trasfondo comunitario de las escrituras. Las cuales se ven como un mensaje enviado a una comunidad.
-         Incluso antes del “Concilio Vaticano II” ya se estaba tratando de subrayar las raíces sociales de la inspiración.
-         Se sitúa en la Dei Verbum la Palabra de Dios en un contexto socio-religioso de un pueblo, en éste caso el Pueblo de Israel, en momentos de su historia de revelación y salvación con un Dios que se ha manifestado a los hombres de esa comunidad.
-         La arqueología por su parte, así como los textos extra-bíblicos del período histórico encontrados en los pueblos y culturas circundantes nos muestran una oportunidad de comparación con los textos de la Biblia y se ven las similitudes y diferencias entre ellos.
-         Se toman relevancia los estudios históricos-críticos mediante los cuales se reconoce que los autores bíblicos son “verdaderos autores” de las Escrituras y a la vez se acepta que “Dios habla por medio de hombres y en un lenguaje humano” (Dei Verbum)
Tras la presentación de éstas causas, el profesor Dos Santos nos intenta realizar una sistematización de la perspectiva actual sobre la naturaleza de la inspiración bíblica.
Él dirá que se ha de entender que la Palabra se articula y se transmite a partir de un grupo humano en una evolución histórica de la historia de la Salvación; la cual culminará con la venida del Hijo de Dios. Por lo tanto ha de entenderse sistemáticamente la inspiración a través del pueblo de Israel y de la Iglesia apostólica como un grupo de humanos sobre los que recae esa inspiración bíblica, y los cuales se encuentran con la necesidad de sistematizarla.
Para ello el autor nos presenta una evolución histórica de la Palabra a través del tiempo y como fue configurándose en el espíritu interno de la comunidad israelita a través de los siglos hasta que se abre al resto de la humanidad y su paso por el mundo hasta la actualidad. Él propone la siguiente síntesis histórica para convencionalizar la Palabra que se ha legado hasta nuestros días:

1.   La inspiración de Dios en la historia de un pueblo:
Dios se revela desde Abraham a un pueblo que muy posteriormente sintetizará y escribirá sus interpretaciones de los hechos por la inspiración. La historia de la revelación comienza con Abraham dirigida en una manifestación de Dios al pueblo de Israel.
La revelación de Dios es interpretada por el hombre a través de la experiencia de un pueblo, es subjetiva por tanto pues es interpretada por hombres desde su punto de vista, aunque no sea una capacidad del hombre hacia Dios, sino de Dios a los hombres a los que se revela.
La Palabra y los hechos de Dios se suceden a lo largo de la historia de Israel y presenta la realidad oculta de Dios que se desvela a través de esas dos realidades subjetivas: los hechos y la Palabra. La Palabra de Dios ha de ser interpretada no como una exégesis bíblica sino como palabra de hombres que se desarrolla en un mundo de hombres. Por tanto la acción del espíritu y del hombre sobre el que recae la acción no se pueden separar.
Los hechos históricos sorprendieron a los hombres que los interpretaron en una clave religiosa. Éstos hechos históricos fundaban las bases de la comunidad y la dotaban de pilares socio-culturales. Seguramente éstas interpretaciones surgen de líderes carismáticos que al contacto con lo divino supieron interpretar sus signos en los hechos históricos. El pueblo aprende por ellos a leer e interpretar los hechos históricos desde una óptica religiosa.

2.   El Espíritu de Dios en la historia de la revelación:
En el manifestarse de Dios resulta fundamental que el hombre acoja a Dios en ese diálogo, pero en ese manifestarse de Dios el que realiza la acción es el espíritu que se manifiesta según su voluntad y ha de ser acogido por el hombre. El Espíritu de Dios en la Biblia se refería a ese Dios que se comunica con los hombres. El término espíritu de Dios, Palabra o presencia fueron calando la Biblia como sinónimo del propio nombre de Dios.
Se trata el Espíritu de Dios como un fenómeno posesivo en el que los hombres protagonistas de la historia de la salvación actuaban en nombre de Dios. Es el espíritu el que guía a Moisés, a Sansón, a David, etc.
Después se verá también con los profetas, la Palabra del Espíritu de Dios presentada como palabra de hombres. Será el Espíritu el que hable por boca de los profetas. El Espíritu capacita a los profetas para hablar. Por lo tanto la Palabra del profeta en tanto que se considera realizada por el espíritu es Palabra de Dios.
Otra expresión del pueblo en el que se concreta la revelación de Dios es en la Ley. Para ellos será fundamental la acción del Espíritu sobre la Ley y los profetas. La Ley (Torah) se consideraba dada por Dios a Moisés, era como un paso previo a ser considerada Palabra de Dios. Era la que regulaba las acciones culturales y sociales del pueblo de Israel, por eso la importancia de esa Ley.

3.   La revelación transmitida en la vida del pueblo:
Éstas experiencias del pueblo se transmiten de manera oral y no por escrito. De generación en generación queda latente en las instituciones, leyes, costumbres, historias, leyendas, etc., del pueblo que lo configuran como tal. Algunos de los mitos y costumbres se verán aumentados o disminuidos con el paso del tiempo por nuevas interpretaciones a la luz de las experiencias vividas por el pueblo. Éstas interpretaciones se realizaban en un contexto social estructurado con una jerarquía social y religiosa desempeñada por carismáticos al servicio de la Palabra de Dios.

4.   La Palabra de Dios se fija por escrito
Llegado un momento histórico se fijaron todas éstas tradiciones del pueblo por escrito y se plasman con las formas de concebirlas típicas de la época en que son escritas y no con la realidad ocurrida en los siglos anteriores. A partir de ésta época ya no hay oráculos sino libros escritos por los profetas. Al parecer con Esdras se queman los escritos y él pide la inspiración del Espíritu para recuperarlos. De ahí que en los nuevos escritos se varíen las interpretaciones a la inspiración del Espíritu de Dios. Poco a poco se van elaborando los escritos y aparece alrededor del año 132 a.c. un tercer bloque de escritos considerados libros sagrados que se sitúan junto a la Torah y a los Profetas. La inspiración en los Hagiógrafos del Espíritu se ha de considerar desde la concepción y la inmanencia de los escritos

5.   La “Palabra de Dios” encarnada en Jesucristo
Dios va hablando en el lenguaje humano de muchas formas hasta que culmina su lenguaje humano con la encarnación del propio Dios en su Hijo. La Palabra se encarna en Jesucristo y toma no solo la lengua de los hombres, sino al propio hombre. Es Dios en su máximo lenguaje humano, la Palabra había sido el camino que llevó a la culminación de la revelación con el hacerse carne.

6.   La Palabra de Dios cristaliza en la tradición apostólica
Las enseñanzas de Jesús es oral a sus discípulos y seguidores. Con él se completa el misterio de la salvación que encuentra su culmen en su muerte y resurrección.
La Tradición apostólica es fruto de las predicaciones de Jesús que se cristalizan en ese vivir de los primeros seguidores y como éstos transmiten todo aquello que Jesús predicó. Tras su resurrección se comprende como autorrevelación escatológica de Dios. El mensaje se va llevando a otros ambientes y culturas diferentes al original, y se conservan por la llamada Tradición apostólica.

7.   La acción del espíritu de “Cristo” en la Iglesia apostólica
La revelación plena se completa cuando viene el Espíritu sobre la tierra, que ya no es solo el del Padre, sino también el del hijo. Para predicar la Palabra de Dios con valor será necesario contar con el Espíritu. Éste Espíritu será el que mantenga la Palabra de Jesús viva y el que sostenga a la Iglesia en toda su labor.

8.   La “Palabra” encarnada cristaliza en escritos bajo la influencia del Espíritu de Jesús.
Para permanecer en las enseñanzas de Jesús, tras su muerte y resurrección, era necesario ponerlas por escrito para mantenerlas. Pues los testigos oculares también estaban desapareciendo y los nuevos ya no eran una fuente primaria de las enseñanzas de Cristo. Las comunidades tenían la necesidad de mantener el mensaje y por eso se produjeron nuevos escritos funcionales, ocasionales y fragmentarios. Éstos escritos serían tanto para mantener el mensaje como para extenderlo a otras comunidades ya formadas o recién creadas.
El Espíritu de Dios se encarga de proteger la Iglesia, por tanto ha de verse también su obra sobre los escritos de la comunidad, los cuales fueron escritos por inspiración. Los autores del Nuevo Testamento estaban necesariamente bajo el influjo del Espíritu; utilizan las palabras y el mensaje del Verbo encarnado que es Jesús.

Así vemos que la inspiración de los escritores era un carisma personal de algunos individuos de la comunidad de Fe, sin que se pueda hablar de “comunidad inspirada”. Pero no eran escritos que se pudieran considerar aislados de la comunidad en la que acontecía la revelación divina. Todos los libros tienen éste carisma de Palabra de Dios que los impregna por la acción del Espíritu sobre ellos.
Incluido el Apocalipsis como último libro de la Biblia. En éste se puede observar cómo se presenta la revelación de Cristo en un tono que explicita un todo divino. La clave está en leerlo en un sentido figurado; ya que es una metáfora de la vida celeste como el culmen de la revelación de Jesús.
La Iglesia acoge los escritos del Antiguo Testamento ya que Jesús atestiguó, durante su vida, el origen y la naturaleza divina de los escritos allí recogidos. La Iglesia Apostólica y, por ende, la post-apostólica los recoge pero desde el punto de vista de Jesús. Son analizados, por lo tanto, a la luz de la revelación total acontecida en Cristo. La Iglesia “reedita”, “reescribe”, “relee”, éstos escritos teniendo a Jesús como la luz que los ilumina y les da un nuevo sentido al que tenían antes de su encarnación. Son como el camino preparatorio para la venida del Cristo que es el culmen de la historia de la salvación, con él se entienden las escrituras como Palabra que se encarna y nos da un valor diferente a las escrituras en su totalidad.

En conclusión debemos afirmar que la Palabra de Dios no se puede conservar ni entender si no se transcribe a palabra de hombres y esto, por obra del Espíritu, se cristaliza a través de la inspiración. El mantenimiento y sostenimiento de la fe de un pueblo ha de ser fundada en los escritos que lo configuran y la Palabra de Dios es ese armazón que contiene el sentido de permanencia de la comunidad. Pero aunque sea la vértebra de la Fe, no se ha de pensar como un escrito comunitario, sino que la Biblia es fruto de una serie de escritores que se hallan dentro de una comunidad con sus costumbres, culturas, uso del lenguaje, etc., pero que han sido tocados por un carisma particular que los hace ser escritores por inspiración de aquellas palabras que Dios ha querido que permanecieran por escrito.

Además se tiene que entender que lo que la Biblia relata no son verdades históricas, ni biológicas, ni geográficas, etc., son las Palabras de Dios que nos conduce a la salvación, por eso la intencionalidad del Espíritu al revelar las escrituras, y la de los escritores bíblicos al plasmarlas por escrito, no ha sido la de servir de conducto a verdades físicas o humanas, sino que han de ser entendidas como Palabra de Dios para la salvación del género humano. Son palabras de hombres inspiradas por Dios y dentro de la formación e historia de un pueblo, una comunidad. La inspiración es por tanto un proceso que ha ido evolucionando desde la Palabra oral a la palabra escrita y vivida. Evolución paralela a la de una comunidad de fieles que le ha dotado a la Biblia diferentes sentidos teológicos, históricos, biológicos, etc. Y que desde el siglo pasado, la Iglesia ha ido tomando conciencia del estudio de las escrituras desde su paradigma de Palabra de Dios, y no como algo a lo que hay que temer y evitar su análisis, porque sería condenatorio tratar de ver que es lo que dicen las escrituras e intentar explicarlas. Gracias a éstos estudios la explicación de la exégesis bíblica es más completa y se puede hacer un estudio más detallado de la verdadera revelación, sin perder los análisis en explicaciones de hechos menos importantes.

El texto utilizado de base para éste resumen es: 
DOS SANTOS VAZ, A., Repensar a teologia da inspiraçâo da Bíblia, en Didaskalia XXVIII (1998) 59-91.