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jueves, 11 de febrero de 2021

Comentario a la Carta de Aristeas

(Se puede consultar el texto online en el siguiente enlace: http://www.traduccionliteraria.org/1611/esc/biblia/aristeas.htm)

En el presente estudio me dispongo a redactar un comentario crítico sobre un escrito que se ha venido a conocer como la Carta de Aristeas, y el cual va a arrojar luz sobre la redacción de la Biblia septuaginta o de los setenta (en adelante LXX), como se la conoce popularmente.

La carta aparece escrita por un tal Aristeas, y va dirigida a su hermano Filócrates, con la finalidad de comentarle a éste cómo se redactó la Biblia de los LXX, y justificar a su vez una serie de acciones reales que acontecieron a esta traducción. Tales como los regalos del monarca egipcio al Templo de Jerusalén, la liberación de los esclavos, los discursos alabando a Dios, etc.

Flavio Josefo es el primer autor que en su obra cita este escrito. Pero él lo hace con el nominativo “libro” de Aristeas. Otros autores que también recurrirán a citar la presente obra la presentarán de distintos nombres. Solo a partir de un manuscrito del siglo XIV se comienza a nominar este escrito como “carta” de Aristeas. Pues con anterioridad aunque está escrita en forma de carta, se sabe que es un método escriturístico antiguo el dotar a un escrito de la apariencia de carta, pero que su contenido es más rico y extenso que el solo estilo epistolar.

En cuanto a la autoría del texto, cabe señalar que el supuesto Aristeas se presenta a sí mismo como un funcionario real, de educación griega, perteneciente a la corte de Tolomeo II. Pero cuando se realiza un análisis pormenorizado del escrito, rápidamente se observa que el auténtico autor debió de ser un judío alejandrino que no es contemporáneo a los hechos que narra; puesto que comete ciertas imperfecciones a la hora de comentar la historia: como afirmar que el Bibliotecario real es Demetrio de Falerón, cuando este fue expulsado por Tolomeo al comienzo de su reinado; o exaltar como triunfo una de las batallas en las que perdió el ejército egipcio.

La fecha de redacción, nos entraña por su parte una complicación mayor. Así como la naturaleza del autor se intuye por sus comentarios en el propio escrito, la fecha queda más abierta a discusión. La mayoría de los especialistas han creado un abanico de posibles fechas de redacción que irían del s. III a.c. al II d.c. Aunque una de las apuestas más grandes que se está estudiando en los últimos años, sería afirmar que se debió de escribir en torno a la década del 127 al 118 a.c., respondiendo a la descripción y relaciones que presenta entre el Rey de Egipto y el Templo de Jerusalén.

En cuanto al género literario, como ya he indicado anteriormente, aunque pueda parecer una carta, no pertenece solo al género epistolar. De hecho es un escrito que está formado por supuestas transcripciones de cartas entre el Rey y el Sacerdote del Templo, hay transliteración de decretos, diálogos entre el Rey y los Sabios, listas de objetos e incluso un pequeño tratado teológico que defiende normas judías. Aunque todos estos géneros se recojan en forma de una carta dirigida al supuesto Filócrates.

En cuanto a la finalidad del escrito, son varios los que pretende alcanzar. El principal de ellos es justificar el valor y la importancia de la traducción de la Ley judía al griego, algo que podría parecer desaconsejable a ojos de los judíos más cumplidores que seguían viviendo en Palestina, mientras que esta traducción sería utilizada por los judíos de la diáspora. Aunque en la realidad no parece que existiera un desprecio a la traducción por parte de los palestinenses, de habla hebrea. También existe en el texto una intencionalidad de colocar al monarca egipcio como amigo del Templo de Jerusalén y de la sabiduría judía, a la que alaba y enaltece. Por otro lado es un escrito apologético que defiende un monoteísmo parecido al filosófico helenístico. Aunque de estas ideas la principal será esa justificación de la traducción hecha en los LXX, frente a cualquier otro intento de efectuar algo parecido. De hecho, la carta concluye con una defensa de un argumento de autoridad sobre este texto frente a cualquier intento de alterarlo o sustituirlo.

Pasando ahora a analizar más concretamente el contenido de la carta, he de decir que no voy a centrarme en todos los pasajes que en ella se contienen. Por el contrario, centraré mi mirada en las partes que desarrollan la redacción de la Biblia, sin despreciar pero sin ahondar en otros aspectos que también se ponen de relieve en el escrito: tales como las explicaciones teológicas, las listas de regalos o las conversaciones y edictos sobre acciones no relativas al propio trabajo de traducción textual bíblica.

En primer lugar se destaca en el texto la iniciativa real a la hora de realizar la traducción del texto. Es una idea que emana del bibliotecario real que registra esta necesidad, y no es una exigencia de las masas de población. Aunque si se apunta que hay una gran cantidad de judíos en la tierra de Egipto que podrían beneficiarse de la traducción del texto a lengua griega.

Según el autor de la carta sería Demetrio de Falerón el bibliotecario que recibe del rey el encargo de recopilar una copia de “todos los libros de la tierra”, para ser almacenados en la Biblioteca de Alejandría. En la antigüedad, los libros eran copiados a mano, de manera que el modo en el que se tendría que hacer el trabajo era o bien por compra de un libro ya copiado o por la realización ex profeso de una copia de otro manuscrito. El bibliotecario realizando esta acción, comprueba que no tienen ninguna copia del libro que titula “las leyes de los judíos”. Libro que además apunta que estaría originariamente escrito en un dialecto siríaco, y por tanto, necesitaría de ser traducido a la lengua griega.

Coincidiendo con la benevolencia del rey, que libera a los esclavos judíos pagando 20 dracmas por cada, hasta una suma total de 660 talentos, el bibliotecario presenta un informe solicitando dichas leyes judías. Por lo que le solicita al rey que escriba al Sacerdote del templo de Jerusalén para que envíe a 6 expertos “honrados”, uno por cada tribu, para que la traducción de las leyes sean lo más veraces posibles. El Rey presenta a su vez la importancia de que al ser liberados los esclavos, tienen derecho a conocer las leyes propias en su propia lengua, por eso favorece el trabajo propuesto por el propio Demetrio. Solicita lo que éste le había pedido al Sacerdote de Jerusalén, pues desea una traducción hecha por “consenso”. Luego llama la atención que sea el propio poder egipcio el que solicita la traducción y además marca las pautas a seguir en dicho trabajo.

Ahora le corresponde al Sacerdote de Jerusalén, el cual es llamado en la carta como Eleazar, responder a esta petición y en su caso seleccionar a los traductores más acordes a las expectativas puestas por el rey egipcio. Para ello será importante el consenso que desde el principio parece imperar en el objeto de estudio de dicha traducción.

De hecho, se dice que el Sacerdote del templo leyó la carta del rey en público y tras la aclamación del pueblo, han sido los ancianos los que han elegido a seis varones de cada tribu. De los cuales, y como recurso que en la antigüedad se utiliza para darle veracidad a un texto, se citan los nombres de los 72 hombres, englobados por la tribu a la que pertenecen.

Además se indica que Eleazar ha escogido a los mejores hombres de cada tribu. Son todos hijos de nobles que conocen perfectamente las leyes judías, pero también han sido educados en los principios de la cultura griega. Son por tanto, unos candidatos idóneos por su piedad hacia la Ley y por sus conocimientos de la lengua griega. Se presentan estos traductores como el don más preciado del pueblo judío, hasta el punto de que Eleazar realiza una serie de recomendaciones de cómo han de ser tratados y de las normas que deben seguir estos. Así tras un largo discurso del Sacerdote sobre la santidad y el sentido natural de la Ley, los traductores parte con los rollos de la Ley, que se indican son de pergamino.

A la vuelta a Egipto con los 72 especialistas, el rey los desea recibir enseguida. Cuando la tradición real era que debían esperar los visitantes extranjeros entre 5 y 30 días antes de ser recibidos por el monarca. Pero al presentar este entusiasmo por parte de Tolomeo, el autor recalca la importancia por un lado de los traductores y por otro de la obra que van a realizar; pues incluso un monarca no judío ansía ver esta obra realizada. Durante siete días estará comiendo con ellos y haciéndoles preguntas, en las que siempre destaca la elocuencia y buen juicio de cada uno de ellos. Por tanto, con esta demostración de sus saberes, se recalca la formación, no solamente intelectual, sino también moral, de estos traductores que van a acometer el encargo de traducir la Ley al griego.

Comenzando ya con el trabajo de traducción, nos encontramos con que Demetrio los conduce a una casa muy cómoda en la orilla de la playa. A siete estadios de distancia del Rey, lo cual recalca la cercanía del poder, pero también la distancia justa para poder trabajar sin interrupciones ni nada que los distraiga de la auténtica misión. De hecho se cita la armonía en el trabajo que hacía que estuviesen cómodos a la hora de trabajar. Dando importancia al estado anímico de los traductores.

Se puntualiza que el trabajo se realizó por medio de la confrontación entre los 72 de los textos de las Escrituras. De manera que cada sesión diaria comenzaba por la mañana, y concluía a la hora nona. Teniendo tiempo suficiente tanto antes del trabajo como después para cubrir sus necesidades, las cuales dicen que estaban perfectamente atendidas por orden expresa del monarca.

Antes de cada acción del trabajo de traducción se purificaban en la playa y rezaban. Solo después leían el texto en voz alta y lo iban interpretando por confrontación entre todos. Aquí se destaca, por un lado la actitud de realizar el trabajo como un solo hombre, sin que la opinión de uno prevaleciera sobre la de otro, y por otro lado se ve la acción de Dios que por medio de la purificación y el rezo les va iluminando para que la tarea no sea solo una acción humana, sino un mandato divino.

Cuando concluyeron el trabajo, que Aristeas lo fijará en una duración total de 72 días, dando también importancia a la simbología de los números, el propio Demetrio lo leerá en público ante la población judía de Alejandría. La traducción recibe el beneplácito de todos los asistentes, los cuales alabarán la traducción por ser “un beneficio grande”.

Además aparece aquí un elemento muy importante en este contexto de lectura pública de la obra, y es que el pueblo judío responde con una protección especial sobre el texto. La carta recoge la literalidad de lo que aclamó el pueblo de esta manera: “Puesto que la traducción es correcta, de una precisión y piedad extraordinarias, justo es que permanezca tal como está y que no se produzca ninguna desviación”. De esta manera se fija por consenso la importancia y protección del texto, que el propio pueblo maldice al que los altere o modifique. Es una forma de canonizar la traducción por aclamación popular.

Pero además esta acción popular es refrendada por el propio poder, es decir, el rey. Éste al leerla queda tan sorprendido que pregunta cómo estas Leyes no habían sido conocidas y publicadas antes para el conocimiento general. Así aprovecha el autor para señalar dos casos famosos en los que alguien intentó poner estas leyes en conocimiento de paganos y les ocurrieron desgracias.

Luego lo importante de esta narración es como todo justifica por un lado el trabajo a realizar, como algo de suma importancia y querido por todos los actores desde el bibliotecario o el monarca, paganos, hasta por las autoridades sacerdotales, intelectuales y populares del pueblo judío. Un trabajo que se realiza con esmero cuidado, y preparando su resultado de la mejor manera posible, es por tanto una obra de traducción, según el relato, fidedigna y respetuosa con el texto original. Todo el texto es por tanto una apologética dela traducción al griego de las leyes judías y una elaboración extraordinaria del aparato crítico que llevó a su elaboración. Siempre resaltando el consenso y las garantías tanto políticas, como religiosas sobre el propio texto. Siendo además refrendado incluso por el pueblo que le da su bendición, y protección permanente.

Hasta aquí el análisis al contenido de la carta, que de manera crítica he realizado, pues he ido añadiendo visiones propias que me han parecido interesantes al relato de los hechos para no quedarnos en un solo resumen de los hechos narrados.

A continuación me gustaría continuar este comentario señalando el conocimiento actual en el estudio de la Biblia de los LXX. Señalando un breve repaso en los hitos más importantes del estudio de la crítica textual del texto, así como los nuevos horizontes de estudio sobre esta Biblia.

Cabe señalar que antes del descubrimiento de la biblioteca de Qumrán (1948), solamente se trabajaba con el texto masorético hebreo que utilizan los judíos; el texto griego de los LXX que utilizó el cristianismo primitivo, y a día de hoy aún utilizan los ortodoxos; y el pentateuco hebreo de los samaritanos que está escrito en paleohebreo. Pero con el descubrimiento de esta biblioteca, han aparecido nuevos cauces de investigación sobre el texto. Pues han sido encontrados fragmentos de la Biblia griega en algunas de las cuevas. Estos fragmentos coinciden más con el texto premasorético, que se fijó por el I d.c., lo cual ha revalorizado y potenciado los estudios sobre la Biblia de los LXX.

Con este nuevo hallazgo, se ha podido constatar que antes de la fijación del texto masorético, existía una pluralidad de textos bíblicos. De manera que las diferencias entre Biblias, no siempre responde a un error en la traducción sino que en muchos casos es el resultado del texto base utilizado. De manera que incluso se ha descubierto en el texto griego testimonios hebraicos más antiguos que en la biblia protomasorética que ya se alteró por la elección de los rabinos por una opción u otra al colocar las Masoras.

De hecho, en los primeros siglos se realiza un esfuerzo intelectual, por parte de los judíos de Alejandría de adaptar el texto de la septuaginta al texto masorético de los rabinos. Pero con el paso del tiempo se termina por despreciar la Biblia griega, por ser la utilizada por los cristianos que empiezan a separarse del judaísmo. En una búsqueda por distanciarse del naciente cristianismo, las comunidades judías van a despreciar el texto griego y van a apostar por el hebreo. Pero no va a ser el texto el que los separe, sino que esta elección va a ser una consecuencia de la separación que ya se venía fraguando en el seno de las comunidades.

La importancia del texto griego de la Biblia va a ser fundamental en el naciente cristianismo, que va a fraguar desde sus orígenes la experiencia de su religión sobre la base del Antiguo Testamento griego, es decir, de la Biblia griega. Utilizando citas de esta para construir los relatos del Nuevo Testamento, y además va a ser utilizada por los primeros teólogos del cristianismo. Sirviendo, por tanto, como explicitación de un nuevo mensaje, que se separa en su interpretación a la del judaísmo rabínico.

A día de hoy los estudios sobre la Biblia de los LXX se centran en encontrar el texto originario hebreo que pudo ser la base de esta traducción. Pues Orígenes, en el S. III realizó un enorme esfuerzo crítico de análisis del texto en su “hexaplas”, pero fijó el texto hebreo de su época, que ya había sido transformado por los rabinos, como base para el texto griego. Como se ha descubierto por Qumrán, debió de haber un texto hebreo más antiguo que dio pie al texto griego de la Septuaginta. Así que los estudios actuales intentan remontarse a ese momento anterior, que desde Orígenes toda la crítica textual cristiana había realizado desde otras premisas. Hay por tanto que desandar el camino recorrido durante muchos siglos de estudios bíblicos.

Por último, concluiré el presente comentario señalando la importancia cultural que supuso, y sigue teniendo los LXX. Pues aunque durante varios siglos no se la ha considerado en su importancia, hay que señalar que esta Biblia supuso la primera traducción de la Biblia a otra lengua. Siendo por tanto impulsora del resto de traducciones.

La Biblia es en la actualidad el libro traducido a más lenguas del mundo, pero este primero fue fundamental. Pues supuso, ya en el s. III a.c. la apertura del mundo oriental al occidental, siendo además reconocido por la biblioteca más importante del momento, la de Alejandría. Aunque no será hasta el s. I d.c. que se potencie el valor de esta traducción por la proliferación de estudios y escritos cristianos, que pondrán las bases de la importancia cultural e histórica de los futuros estudios sobre los LXX.

A partir de este texto griego, se van a realizar el resto de traducciones a lenguas vernáculas desde los primeros siglos de nuestra era. Es por tanto, importante observar como las diversas traducciones de la Biblia van a tener en su mayoría al texto griego como base de su difusión y desarrollo, no el texto original hebreo. Pero incluso, como ya se ha indicado más arriba, el texto griego va a poseer de ciertos libros testimonios más antiguos, de textos anteriores que se han perdido, que el propio texto hebreo.

Pero además, hay que concluir señalando que el valor del texto griego de los LXX, no estriba en la mera traducción, sino que hay que recalcar a su vez la interpretación que se realizó del mismo. Pues no solamente se dedicaron a traducirlo, sino que también lo interpretaron de manera, que un texto consonántico con ciertas oscuridades fue traducido e interpretado de manera clara, dotándolo en muchos casos de un sentido que en el original quedaba completamente oculto. Por eso es importante a día de hoy seguir recurriendo a este texto, y revalorizar su importancia para el conocimiento y estudio del texto bíblico.

miércoles, 25 de diciembre de 2019

Análisis de la carta de San Pablo a los Filipenses


Introducción:
-          Carta de la cautividad (Primera cautividad 61-63 destacan los saludos del César/ algunos la sitúan en el tercer viaje a Éfeso 54-57, estaría previo a su paseo por Macedonia)
-          Pueden ser tres escritos fusionado: Primero 4,10-20; segundo 1,1-3,1 más algunos versículos del 4; tercero 3,2-4,1
-          Comunidad a la que le tiene cariño y que se dirige a ella con mucho afecto
-          Los temas más importantes serían:
Ø  La Naturaleza de la vocación cristiana, es decir ser como Jesús y vivir como él, teniendo hasta sus mismos sentimientos de humildad y obediencia. Llevados hasta el extremo de la muerte, si fuera necesario.
Ø  El lugar del cristiano en medio del mundo, que debe ser luz de Cristo y no dejarse arrastrar por los hombres, sino buscar la patria celestial.
Ø  El misterio de salvación de Jesucristo que murió, resucitó y fue exaltado por Dios. Es uno de los himnos cristológicos más importantes que se pueden encontrar en las Escrituras (2, 6-11). Además recupera el misterio de salvación en relación a Cristo como nuevo Adán prometido en el protoevangelio (Gn. 3,14). La figura es la del siervo sufriente de Isaías (Is. 53, 2-11) pero también es el Hijo del Hombre de Daniel que simboliza el señorío de Jesús (Dn. 7, 13-14)

Análisis de la carta:
Para el siguiente análisis se han seguido los estudios y obras referenciadas en la bibliografía final, así como diferentes traducciones de la Biblia también recogidas en la bibliografía. Se ha hecho un especial interés en aquello que atañe directamente a la asignatura concreta, es decir, a la imagen de Cristo que aparece en la carta, así como los atributos y títulos que se le van otorgando.
La separación de versículos responde a los epígrafes utilizados por el editor de la Nueva Biblia de Jerusalén, para hacer más fácil la delimitación de temas con vista al estudio sistemático de la misma en la presentación de clase.

-          Capítulo 1:
·         Saludo (1,1-2):
1,1: Utiliza para referirse a sí mismo la palabra griega δουλοι que significa siervo/esclavo, es un estar unido a Jesús como alguien obediente y servicial.  Volverá a usarla en el saludo de la carta a los Romanos (Rm 1,1)
Después se dirige a la comunidad de Filipos como τοις αγιοις εν χριστω ιησου (los santos en cristo Jesús). Estos αγιοις (santos) hacen referencia a todos los fieles cristianos en cuanto que, purificados de sus pecados por el bautismo, están llamados a llevar una vida santa, según lo que exige la fe que han recibido. También lo utilizará en Col. 1,2; Rm. 1,7; 1Co.1,2; 1Co. 16,1)
1,2: Saluda a la comunidad en nombre de “nuestro Padre” y de “nuestro Señor Jesucristo”. Luego le da la misma categoría y autoridad al Padre que a Jesús. De esta manera también vincula la gracia de Dios con la paz mesiánica: (1Cor 1,3; Rm 1,7; 2Cor 1,2; Gal 1,3; 1 Tes 1,1)

·         Acción de gracias y súplica (1,3-11):
1,5: El servicio prestado al Evangelio es tanto al mensaje de Jesucristo, como a su persona misma.
1,6: El día de Cristo Jesús (ημερας  χριστου ιησου)- Se trata del Señor que vendrá en la parusía, luego se refiere al Jesús futuro que volverá para juzgar y premiar a los hombres. Hay que señalar que mientras en 1Co. 1,8 había dicho el día del Señor Jesús, aquí introduce el atributo de Cristo.
1,7: Se alaba la participación de los Filipenses en la defensa y propagación del Evangelio
1,8: Pone a Dios por testigo de cuánto les ama “en las entrañas de Cristo Jesús” (εν σπλαγχνοις χριστου ιησου). Luego señala que Jesús tiene entrañas, es decir, obra con misericordia y amor.
1,9-10: Como consecuencia del versículo anterior pide que el amor de los Filipenses crezca en conocimiento preciso y en discernimiento pleno (επιγνωσει και  παση  αισθησει) para que lleguen limpios al Día de Cristo
1,11: Habla que los frutos de rectitud (καρπον δικαιοσυνης) proceden de Jesucristo para dar gloria y alabanza a Dios, luego es el Cristo glorioso.

·         Situación personal de Pablo (1,12-26):
1, 12-18: Habla de su situación personal como prisionero de Cristo. Esta cárcel que él sufre se debe a ser mensajero del Evangelio (ευαγγελιου) y además ha favorecido el avance de éste. Luego él ve la cárcel como oportunidad y no como castigo. A continuación cito unas palabras del Diccionario Bíblico de Ravasi que puede servir para contextualizar el escrito de Pablo:
«Al anuncio del evangelio dedica Pablo toda su existencia, llegando a hacer coincidir la causa del Evangelio con su mismo destino personal. Anunciar el evangelio de Dios o de Jesucristo es la tarea fundamental de Pablo. Esto se advierte en el texto, recorrido por un fuerte pathos espiritual y enviado desde la cárcel a la querida comunidad de Filipos. Después de la oración de agradecimiento que acabamos de analizar, en la cual, Pablo, en términos afectivos muy cálidos, recuerda a Dios a sus cristianos, cuya activa es la colaboración en el anuncio del evangelio que él ha experimentado, transmite algunas noticias sobre su condición de prisionero o encadenado por el Evangelio: “Hermanos, quiero que sepáis que las cosas que me han ocurrido han venido a favorecer el progreso del evangelio, hasta el punto de que en palacio y en todo lugar es notorio que llevo estas cadenas de Cristo; y la mayoría de los hermanos, alentados en el Señor por mis cadenas, se muestran más intrépidos, anunciando sin temor la palabra de Dios”(Flp 1,12-14).
Pablo, encarcelado por causa de Cristo o del Evangelio, aunque incierto sobre el resultado del proceso, que puede terminar en la condena a muerte o en la absolución, escribe a sus cristianos que sus asuntos van bien porque la causa del evangelio avanza. La perspectiva evangélica o misionera tiene tal preponderancia en el criterio valorativo de Pablo, que puede pasar por encima de los demás motivos por los cuales algunos se dedican a la evangelización. Es verdad -escribe Pablo en la misma carta- “que algunos predican a Cristo por espíritu de envidia y competencia; pero otros lo hacen con recta intención; éstos, movidos por el amor, sabiendo que estoy puesto para defensa del evangelio; aquéllos, por rivalidad predican a Cristo, creyendo que así hacen más dura mi prisión. Pero, al fin y al cabo, ¿qué importa? De cualquier manera que Cristo sea anunciado, hipócrita o sinceramente, yo me alegro y me alegraré” (Flp 1,15-18). En la comunidad cristiana local en la que Pablo se encuentra en la cárcel, algunos que no comparten su método piensan que pueden aprovecharse de su detención para hacerle la competencia; otros, en cambio, se sienten alentados porque el motivo de su arresto es dado a conocer también en el ambiente pagano. Lo que cuenta, dice Pablo, es que la proclamación de Cristo o del evangelio se lleve a cabo.»
Nuevo Diccionario de Teología Bíblica Ravasi

1,19: Se habla de que por el ruego de Pablo y el suministro del Espíritu de Jesucristo (επιχορηγιας-suministro- του πνευματος ιησου χριστου)
1,20: Cristo será glorificado por el cuerpo de Pablo, luego habita en él y es a su vez imagen de Cristo en el mundo. Ambos versículos (19-20) hacen referencia al Jesús glorioso. Además habla del triunfo de la resurrección de manera velada, al decir “Cristo será glorificado en mi cuerpo, por mi vida o por mi muerte”.
1,21: Pablo dice que para él la vida es Cristo. Vida se entiende como el nombre del estado en que se encuentra el creyente, por estar unido con Cristo y, mediante Cristo, con Dios; un estado que representa el fruto de la redención de Cristo y ha de durar eternamente. La vida es un bien que el creyente posee ya sobre la tierra (Rm. 6,4.11; 8,6 Col3,3), pero al mismo tiempo un valor escatológico, la esperanza de la vida cristiana (Rm.6,22S 2Cor 5,4 Tit 3,17). Luego hace referencia por un lado al Cristo glorioso en el presente y también al del futuro escatológico)
1,23: Habla que con la muerte se parte (hacia la muerte) “junto con Cristo” (συν χριστω). Cristo glorioso, en el presente
1,26: El orgullo/jactancia (καυχημα) es ahora en (εν) Cristo Jesús.

·         Lucha por la fe (1,27-30):
1, 27: El seguir a Cristo comporta una forma de actuar y vivir el Evangelio que aquí especifica que es del propio Evangelio.
1, 28: hay unos adversarios que amenazan a los Filipenses, pero que se realiza según el designio de Dios (απο θεου). Luego es Dios quien lo envía, para probarlos en el seguimiento a Cristo.
1, 29: Dios es el que ha concedido la gracia de la fe y también el padecer, por Cristo. En griego diría: οτι (porque) υμιν (a ustedes) εχαρισθη (fue dado de gracia) το (el) υπερ (por) χριστου (Ungido) ου (no) μονον (solamente) το (el) εις (hacia dentro) αυτον (a él) πιστευειν (estar confiando) αλλα (sino) και (también) το (el) υπερ (por causa de) αυτο (él) πασχειν (estar sufriendo).
Pero no queda claro si el creer y el padecer es por Cristo o por Dios. La Biblia de la Conferencia Episcopal apuesta por la traducción de “Porque a vosotros se os ha concedido, gracias a Cristo, no solo el don de creer en él, sino también el de sufrir por él” Parece que es a Dios al que se cree y sufre a través de Cristo.
Sin embargo la Biblia Latinoamericana ha querido traducir como “y es una gracia para ustedes que no solamente hayan creído en Cristo, sino también que padezcan por él” Aquí parece más claro que se trata de creer y padecer en Cristo

-          Capítulo 2:
·         La unidad en la humildad (2,1-11):
2,1: Cristo aparece como una exhortación, una llamada a la unidad siendo humildes unos con otros. Pero la comunión es en el Espíritu.
2, 5: se invita a tener los mismos sentimientos (φρονειτε) de Cristo. Luego Cristo es modelo de comportamiento y a continuación explica el misterio salvador de Cristo para especificar de qué manera es modelo de comportamiento el Ungido.
2, 5-11: Es uno de los textos más antiguos del Nuevo Testamento en el que se describe la divinidad de Jesucristo. Para Pablo la humillación y obediencia de Cristo fue tan grande que llegó incluso a la muerte. Si se analiza por partes nos encontramos con estas claves cristológicas fundamentales que nos llevan desde el Jesús histórico al Jesús glorioso:
1.      Hay un contraste entre Jesucristo y Adán, pues el segundo siendo hombre ambicionó ser Dios y el primero siendo Dios (V.7), se despojó de sí mismo (εαυτον εκενωσεν). Luego nos encontramos con Jesús con condición divina, y a la vez adoptó la condición humana. No perdió la condición divina sino que poseyendo una, adoptó la otra.
2.      Cristo es obediente al Padre hasta el extremo de la cruz (v.8).
3.      También se puede ver que Dios Padre es el que resucita a Jesús y lo sienta a su derecha. Es el Jesús glorioso que reina junto al Padre en los cielos. Jesús con su humanidad muerta y herida, nos muestra la divinidad de Dios, pues posee el “nombre sobretodo nombre”, es decir, el nombre de Dios. cabe señalar que no es la persona del Verbo la que se exalta, sino que los verbos exaltar (υπερυψωσεν) y humillar (εταπεινωσεν) ambos hacen referencia a su naturaleza humana.
4.      Por último toda lengua, toda criatura debe proclamar que Jesús es Señor (κυριος), es la misma palabra griega que la Biblia de los LXX utiliza para referirse a Dios. Luego san Pablo lo está proclamando como Dios, y esta es la máxima expresión de la fe cristiana: Proclamar a Jesucristo como Dios (Señor). La última parte de este himno resalta el señorío de Dios sobre toda la creación. Menos sobre el padre, que es del que todo depende, incluso el señorío de Cristo como también se ve en 1Co. 15, 27-28

·         Trabaja en la obra de la salvación (2,12-18):
2,13: Es Dios el que realiza el querer y el obrar en los cristianos. No Jesucristo, sino Dios
2,16: Vuelve a hablar del Día de Cristo, de esta parusía futura. De esa venida segunda y definitiva, del Cristo. Además habla de la palabra de la vida, y como se veía en el capítulo 1 el habla de que la vida es en Cristo y por Cristo. Luego incluso en la muerte, todo es vida si se une a Jesucristo.

·         Misión de Timoteo y Epafrodito (2,19-30):
2, 19: hay una esperanza en el Señor Jesús de poder enviar a Timoteo. Luego se espera una acción del Jesús glorioso para favorecer el envío del colaborador.
2, 21: se alaba de Timoteo que su acción es según los intereses de Cristo y no los suyos propios. Este es el modelo del verdadero colaborador del apóstol, el que se impulsa por cristo. Es hacer las cosas de Jesús.
2, 29-30: Después de explicarles también el retorno del colaborador y miembro de la comunidad de Filipos, Epafrodito, les dice que también es un buen colaborador que ha actuado por la obra del Cristo (το εργον χριστου).

-          Capítulo 3:
3,1: Anima a la alegría en el Señor (χαιρετε εν κυριω)
3,2: Los enemigos de Jesús, de la predicación son los judaizantes, a los que llama perros.
3,3: Habla por un lado del Espíritu de Dios (πνευματι θεου) y por otro del Señor Jesús, se ve una distinción de ambas personas. De hecho por el Espíritu se tributa el culto y éste gloría al Señor Jesús.
3, 7: De nuevo aparece el nombre de Cristo como una ganancia, es decir como una vida, frente a la muerte del mundo. Confronta a Cristo como la nueva Ley, que era la que traía la salvación al mundo.
3, 8: Habla que todo es por el conocimiento de Jesús (γνωσεως). Utiliza la palabra «ginoskõ», que significa «conocimiento objetivo». Este último pasa a la consciencia, pero no a la inversa. No utiliza la otra definición de conocimiento del Nuevo Testamento que es «oida», que significa «conocimiento interno consciente» en la mente. Por tanto es un conocimiento experimental que pasa a la interioridad del hombre. Así se conoce a Jesús.
3,9-10: La justicia (δικαιοσυνην) que proviene ya no de la Ley, sino de la fe en Cristo. Es la que justifica y salva, la fe en Jesucristo. Pero también el conocimiento de él y el compartir sus padecimientos.
3,14: Aunque no es un objetivo alcanzado el de la salvación, esta se produce al llegar a la meta que es Dios siguiendo la llamada que nos realiza Jesús, el Jesús glorioso.
3,18: Nombra enemigos de la cruz de Cristo a los judaizantes.
3,20-21: Nuestra imitación de Cristo hará que él nos resucite, y glorifique como él está ahora. Luego la imitación de Cristo es lo que salva. Ser como él. Esta idea ya estaba presente en 1co. 15 y se repetirá en Rm. 8,23.

-          Capítulo 4:
·         Últimos consejos (4,2-9):
4,2: Aparece Evodia, Cristiana de Filipos que dañó su buena reputación al querellarse con Síntique, y Pablo las exhorta a ser «de un mismo sentir en el Señor». Vuelve a recalcar la imagen de Jesús como modelo de comportamiento y de unidad en la fe.
4,3: El libro de la vida es propiedad de Jesús, pues como se ha ido viendo en el análisis de esta carta todo lo relacionado con Jesús hace referencia a la vida, ya que ésta es estar unidos a él. Este libro de la vida aparece en Ap. 4,3; 20, 12-15 y en Lc. 10,20 (con el matiz de que los nombres se inscriben en el cielo y no en un libro)
4,4: Se exhorta a estar alegres en el Señor, es Cristo y su unión a él lo que trae la felicidad. Es el Cristo glorificado.
4,5: El Señor está cerca (ο κυριος εγγυς) (Maranatha de 1co. 16,22) es una promesa de la escatología, de la parusía del Señor.
4,6-7: Pide que se persevere en las súplicas, oraciones y acciones de gracia para mantener los corazones y las mentes en el Señor. Se usan dos elementos humanos importantes:
Los corazones (καρδιας) y las mentes (νοηματα) son unas de las palabras fundamentales de la teología bíblica. Ambas representan un mismo nivel de conocimiento, pero uno el puramente humano y el otro el que conecta con Dios. El corazón (leb) es la interioridad buena de Dios (Gn 6,56; 8,21; 17,17). Es también la sede más honda de la experiencia humana, el lugar en el que se asientan los afectos, los sentimientos, las pasiones de su vida. Por un lado limita con la Ruah o Espíritu de Dios, que es el símbolo de la trascendencia, de la apertura del hombre a lo divino (en una línea que actualmente relacionaríamos con la gracia). Por otro lado, limita con el nephesh, que es algo así como el alma, el lugar del deseo de la vida. La tradición más occidental ha tendido a contraponer el entendimiento y el corazón, es decir, la racionalidad y el mundo de los sentimientos. Por el contrario, en la Biblia el corazón sigue siendo la sede no sólo de los afectos, sino también de las ideas y de los pensamientos. Para entender el sentido de corazón resulta ejemplar la formulación de shetná: «Amarás a Yahvé tu Dios con todo tu corazón [leb], con toda tu alma [nephesh], con todas tus fuerzas [me'od]». Estos son los tres niveles o momentos básicos de la vida humana: el corazón que es la sede básica de las decisiones, el alma o nephesh que expresa sus deseos y las fuerzas de la voluntad que expresan su poder. La Biblia no conoce un pensamiento puramente racional, desligado del corazón, pues el mismo corazón es el que piensa. En ese contexto se sitúa la bienaventuranza de los limpios de corazón (Mt 5,7), de quienes se dice que verán (conocerán) a Dios[1].

·         Agradecimiento por la ayuda recibida (4,10-20):
4,10: Parece ser el comienzo de la carta original a los Filipenses (Cf. Con las notas de la introducción de este trabajo). Por eso de nuevo se alegra en el Señor.
4,13: Dice que todo lo puede «en “aquel” que me da fuerza» (εν τω ενδυναμουντι με). La Biblia de Jerusalén señala que éste Aquel puede ser una variación de Cristo. Pero lo cierto es que no queda claro si éste se refiere a Cristo o a Dios padre.
4,19: Pablo habla de la riqueza (πλουτος) en un nivel trascendental, Dios hace partícipe al creyente de Sus riquezas en gloria en Cristo Jesús (Fil. 4:19).A través de Cristo Jesús porque en Cristo, Dios nos ha dado a conocer las riquezas de su gracia (Ef. 1,7), de su benignidad (Rm. 2,4), de su gloria (Rm. 9,23), de su sabiduría y conocimiento (Rm. 11,33), y de pleno entendimiento (Col. 2,2).

·         Saludo final (4,21-23):
4,21: Vuelve a saludar a los santos como al principio en Cristo Jesús. Es símbolo de cercanía y de la autoridad de Jesús como el que impulsa a actuar y bajo el que se ratifica lo dicho en su autoridad. (1,2)
4,23: La bendición final la da en la gracia del Señor Jesucristo es la despedida corriente de sus cartas (Gál 6,18). Al poner la Gracia, que es un atributo propio de Dios, está reconociendo la majestad y autoridad de Jesucristo como mismo Dios.
Probablemente este final hace ver que la carta es autógrafa, constituyendo esa especie de firma o garantía de autenticidad, de que expresamente habla en otros lugares (Col 4,18).

Bibliografía:
·         CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAÑOLA., La Sagrada Biblia. BAC, 2011.
·         FACULTAD DE TEOLOGÍA DE NAVARRA., Comentario a la Sagrada Biblia. EUNSA, 2018. 
·         GARCÍA CORDERO, M. y PÉREZ RODRÍGUEZ, G. (coord.), La Biblia comentada por los profesores de Salamanca. BAC, 1962.
·         GIL ARBIOL, C., Qué se sabe de Pablo en el naciente cristianismo. Editorial Verbo Divino, 2015. 
·         HERRANZ, M., San Pablo en sus cartas. Encuentro, 2008.
·         LEÓN-DUFOUR, X., Vocabulario de Teología Bíblica. Herder, 2001. 
·         NESTLE-ALAND., Nuevo Testamento Griego-Español. Sociedad Bíblica, 2008.
·         PIKAZA, J., Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra. Verbo Divino, 2007.
·         ROSSANO, P., RAVASI, G., y GIRLANDA, A. (coord.), Nuevo diccionario de teología bíblica. Ediciones Paulinas, 1990. 
·         VV.AA., La Nueva Biblia de Jerusalén. Desclée de Brouwer, 1998.
·         WOLFF, H. W., Antropología del Antiguo Testamento. Sígueme, 1997.


[1] H. W. Wolff, Antropología del Antiguo Testamento.