Mostrando entradas con la etiqueta Chicago. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Chicago. Mostrar todas las entradas

domingo, 4 de agosto de 2013

Las teorías de la anomia

1.      Teoría de la anomia
La anomia es la falta de normas, es cuando los individuos de una sociedad no son capaces de responder a la estructura social y rompen el orden legal para poder lograr las metas de la sociedad.
Según estas teorías la mayor desviación hacia la norma se produce en los ambientes socioeconómicos más bajos. Estos grupos desfavorecidos se desvinculan del orden y suelen desviarse hacia conductas como el crimen, el suicidio, el alcoholismo o los desórdenes mentales.
Estas variabilidades de la conducta pueden afectar a un individuo o a una subcultura de la sociedad, siendo siempre una manera de alienación desordenada que termina conduciendo al individuo a la anomia, y por tanto genera el desorden social y en muchos casos el delito.
Para entender mejor el concepto de la teoría de la anomia hay que comprender previamente que la caída en el desorden social y que se encamina al delito, se encuentra asociado a la disociación de los elementos culturales de la sociedad con el acceso a los medios necesarios. La falta de relación entre los medios y los fines sociales se debilitan y el individuo cae en una espiral de delincuencia y comportamiento desordenado.
Los siguientes autores trataron de explicar el proceso y los motivos por los que la sociedad o los individuos caen en una espiral de anomia y se encaminan al delito.

2.      SUTHERLAND, Edwin H.
Autor estadounidense nacido en 1883 y fallecido en 1950. Fue de profesión sociólogo y se le considera uno de los criminólogos más influyente del Siglo XX. Perteneció a la escuela interaccionista de pensamiento simbólico y su teoría más importante, que ahora se pasará a explicar, es la definición de la “asociación diferencial”. Éste autor obtuvo su doctorado por la universidad de Chicago en 1913 y presidió la American Sociological Association en 1939.
Según la teoría de Sutherland, llamada de la asociación diferencial o de los contactos diferenciales, el comportamiento desviado y la delincuencia, así como el buen comportamiento social, es un proceso de aprendizaje. Las personas aprenden de la sociedad unos valores que pueden ir encaminados a la anomia o por el contrario al respeto de la ley. Son los jóvenes los que más permean a estas ideas y los que van a tener una importancia mayor en esta teoría. Por lo tanto los jóvenes son más vulnerables a la desviación o no del comportamiento social ya que se encuentran en una etapa de aprendizaje mayor que los adultos.
Según Sutherland un individuo se vuelve delincuente cuando las actitudes positivas hacia el comportamiento desviado, que le inculca la sociedad en la que se rodea, supera cuantitativamente a los juicios negativos de este mal comportamiento. Por tanto el sujeto aprenderá a definir con más frecuencia una situación en términos de violación de la ley que en términos de respeto de la misma.
Además la teoría de la asociación diferencial queda claramente reflejada y resumida en nueve proposiciones que a continuación se enuncian y que resumen claramente la corriente de pensamiento de Sutherland, así como sus hipótesis de partida:
·        El comportamiento criminal es aprendido
·        Este comportamiento se aprende por medio de la interacción entre los individuos en un proceso de comunicación.
·        La principal parte de este aprendizaje es fruto de relaciones íntimas y cercanas entre los individuos.
·        Cuando se aprende el comportamiento criminal se incluyen en este aprendizaje: las técnicas para la comisión del crimen y la dirección de los motivos, impulsos, razones y actitudes.
·        La dirección de los motivos se aprende de definiciones de los preceptos legales ya sean favorables o no socialmente.
·        Un individuo se convierte en delincuente cuando aprende que las definiciones favorables a la violación de la norma es superior a las desfavorables, y por tanto considera socialmente favorable la violación de los preceptos legales.
·        Las asociaciones diferenciales pueden variar en intensidad, frecuencia, duración y prioridad
·        La relación con el comportamiento criminal en estos grupos que creaban la asociación diferencial son los que impulsan al aprendizaje de la criminalidad.
·        Aunque el comportamiento criminal es una expresión de necesidades y valores generales, los motivos y necesidades generales no explican este comportamiento criminal.
Por tanto Sutherland ve la única explicación posible a la criminalidad, en la asociación con grupos criminales o no criminales, diferentes, diferenciados o diferenciales.

3.      MERTON, Robert.
La anomia es la inexistencia de normas o leyes. La teoría de la Anomia, es quien pone la fina línea entre lo que ya forma parte de una norma y lo que no está normatizado.
Existen dos elementos para Merton:
-         Disociación cultural dentro de un sistema social.
-         Estratificación social como jerarquía posicional de los miembros de la sociedad.
Merton utiliza una Teoría general del comportamiento que se encuentra en su obra, “Teoría y estructura social” del año 1938.
Escribe sobre la discrepancia entre metas o fines culturales y el cómo alcanzarlo. Además, dice que la cultura es lo que la gente quiere al igual los medios para lograr dicho fin.
La importancia del éxito, prestigio y una buena posición, siendo lo material algo muy importante para la sociedad occidental.
Esas metas materiales se convierten en símbolos de la propia valía y del éxito, por lo tanto son muy estimadas, pero, si bien a todos los miembros de la sociedad se les enseña a valorar el éxito material, hay miembros que tienen negado el acceso a los medios culturalmente aprobados para lograr ese éxito.
De tal manera que, esas personas ha quienes se les tiene negado el acceso a los medios culturalmente prescritos como “legítimos”, tienen más probabilidades de acudir a los medios “ilegítimos” para lograr las metas.

Merton, se referirá a lo legítimo como aquello que se busca legalmente, encontrándose sujeto a las normas y los ilegítimos al contrario, y en muchas ocasiones siendo anómico.
A continuación, se explica la forma de adaptación al medio que tiene el ser humano según Merton:
1)     Innovación: Se refiere al delincuente; está de acuerdo con los fines, pero no con los medios. Está de acuerdo con las normas, pero utilizar´ medios ilegales para alcanzar el fin, por ejemplo dinero.
2)     Ritualista: Renuncia a conseguir los éxitos impuestos por la sociedad o más bien, lo bien visto por la sociedad. Está de acuerdo con los medios pero no con los fines.
3)     Retraimiento: Estos son los no integrados en la sociedad, los marginales, vagabundos, drogodependientes. Estas personas, consideras como “deshechos sociales”, no utilizan ni medios legítimos ni ilegítimos para lograr sus fines, sencillamente no tienen fines ni medios.
4)     Rebelión: Personas no de acuerdo con las normas, ni con los medios ni fines y que quieren cambiar el sistema implantado.

4.      DURKHEIM, Émile.
Émile Durkheim (Épinal, Francia, 15 de abril 1858 – París, 15 de noviembre 1917) fue un sociólogo francés. Estableció formalmente la disciplina académica y, junto con Karl Marx y Max Weber, es considerado uno de los padres fundadores de dicha ciencia.
Durkheim creó el primer departamento de sociología en la Universidad de Bordeaux en 1895, publicando Las reglas del método sociológico. En 1896 creó la primera revista dedicada a la sociología, L'Année Sociologique. Su influyente monografía, “El suicidio” (1897), un estudio de los tipos de suicidios de acuerdo a las causas que lo generan, fue pionera en la investigación social y sirvió para distinguir la ciencia social de la psicología y la filosofía política. En su obra clásica, “Las formas elementales de la vida religiosa” (1912), comparó las vidas socioculturales de las sociedades aborígenes y modernas, con lo que ganó aún más reputación.
Durkheim perfeccionó el positivismo ya que según su opinión, las ciencias sociales debían ser puramente holísticas; esto es, la sociología debía estudiar los fenómenos atribuidos a la sociedad en su totalidad, en lugar de centrarse en las acciones específicas de los individuos.
El hecho social tiene una fuerte capacidad de coerción y de sujeción respecto del individuo. Por ende el hecho social no puede reducirse a simples datos psicológicos, y la conciencia colectiva prima siempre sobre el pensamiento individual, siendo entonces la sociedad, y no el individuo, la unidad de análisis primordial de la sociología.
Durkheim sostuvo que la sociedad moderna mantiene la cohesión o la unión debido a la solidaridad. Durkheim consideró que hay dos tipos: la solidaridad orgánica y la solidaridad mecánica. La primera es aquélla que se da en las sociedades industriales como consecuencia de la división del trabajo en las empresas, lo cual hace que las personas sean cada vez más diferentes entre sí y el sentido de pertenencia a un grupo que predomina en las comunidades pequeñas o en la familia puede diluirse. La segunda es aquella que se presenta en comunidades rurales, la familia y grupos de mejores amigos, donde las relaciones y la comunicación son “cara a cara”.
Durkheim decía que en la nueva sociedad industrial se requiere de un nuevo sistema de educación. Por un lado, el niño debía recibir la educación inicial de los padres y de la familia; en general, normas, valores y habilidades propias del grupo primario. Por otro lado, las habilidades, normas y valores que establece la sociedad global, el país o la nación; el órgano indicado para realizar esta educación es la escuela.
EL SUICIDIO
Como su nombre indica es un estudio sobre el suicidio, pero la gran novedad es que Durkheim considera éste desde el punto de vista de la tasa anual de suicidios que existían en varios países europeos desde la sexta década del siglo XIX. Analizándolas se percata de que dicha tasa anual suele mantenerse constante o con cambios muy leves a lo largo de prolongados períodos. Igualmente, los picos o los valles acusados en las gráficas corresponden con acontecimientos como guerras o depresiones económicas. También se percató de que la tasa de suicidios es diferente de unos países y de unas comunidades a otras. Por ejemplo, en las sociedades católicas había menos suicidios que en las sociedades protestantes. Es ante todo un hecho social, y cuyas causas son antes sociales que individuales o netamente psicológicas.
Por todo ello, consideraba Durkheim, se debe entender que la tasa de suicidios depende más del tipo de sociedad en la que se producen que de las circunstancias psicológicas de los individuos particulares que finalmente optan por quitarse la vida.
A partir de aquí Durkheim distinguirá cuatro tipos de suicidio: altruista, egoísta, anómico y fatalista.
El suicidio anómico, es el que se da en sociedades cuyas instituciones y cuyos lazos de convivencia se hallan en situación de desintegración o de anomia. En las sociedades donde los límites sociales y naturales son más flexibles, sucede este tipo de suicidios. Por ejemplo, en los países donde el matrimonio tiene un peso menor, por la existencia del divorcio, el suicidio es mayor. Es el suicidio de las sociedades en transición. Otro ejemplo es el comercio y la industria, donde el cambio (y por lo tanto, también el suicidio anómico) es crónico.
En ciencias sociales, la anomia es la falta de normas o incapacidad de la estructura social de proveer a ciertos individuos lo necesario para lograr las metas de la sociedad. Se trata de un concepto que ha ejercido gran influencia en la teoría sociológica contemporánea. También ha ofrecido una de las explicaciones más importantes de la conducta desviada. El término (etimológicamente sin norma) se emplea en sociología para referirse a una desviación o ruptura de las normas sociales, no de las leyes (esto último es "delito").
El concepto de anomia está por tanto vinculado a otros como el control social y la desviación. Pero la anomia se debe al actuar de un agente social manifiesto en ausencia de normas en relación con el éxito en un rol dentro del propio sistema.
Una de las conclusiones a las que llega Durkheim es que en las sociedades y las comunidades que requieren más cohesión y solidaridad mecánica para sobrevivir, la tasa de suicidios será menor justamente porque la responsabilidad hacia el grupo al que se pertenece es un freno de la voluntad de suicidio.
En especial, Durkheim, deseaba explicar que el comportamiento humano no sólo depende del libre albedrío, sino que se encuentra al menos en parte determinado por fuerzas que se encuentran fuera de su control y que incluso tienen una naturaleza social, o sea independientemente de su persona. La tesis es que existen fuerzas sociales que influyen en el comportamiento humano. El autor eligió el suicidio ya que este comportamiento tan radical parece intuitivamente que tiene que depender única y exclusivamente de una decisión personal.
La mayor presión conducente al desvío se da entre los grupos socioeconómicos más bajos y las conductas desviadas son: el crimen, el suicidio, los desórdenes mentales, el alcoholismo, etc. Se supone que la anomia es un colapso de gobernabilidad por no poder controlar esta emergente situación de alienación experimentada por un individuo o una subcultura, hecho que provoca una situación desorganizada que resulta en un comportamiento no social.
Concretamente, según Durkheim, la anomia implica la falta de normas que puedan orientar el comportamiento de los individuos. En el funcionalista Merton, sin embargo, la anomia representa la imposibilidad para ciertos individuos de acceder a los medios que sirven para obtener los fines establecidos socialmente, o viceversa.
Robert K. Merton señaló que la conducta anómala puede considerarse como un síntoma de disociación entre las aspiraciones culturales y los caminos socialmente estructurados para llegar a dichas aspiraciones
LA TEORÍA DE LA ANOMIA INSTITUCIONAL.
Algunos autores han planteado las razones por las cuales los estados Unidos de América sufren unas tasas de delito tan altas. Además de un enfoque macro también se recurre ahora a la rica tradición de la teoría del anomía. La idea de que la cultura norteamericana favorece el delito tiene presente que las mismas virtudes que son veneradas por la sociedad norteamericana son las mismas fuentes de los altos índices de delincuencia, llegando a afirmar que los Estados Unidos están organizados para el delito.
Lo más característico de los Estados Unidos de Norteamérica, es la exagerada importancia que se pone en el éxito monetario y en el mucho menor énfasis que se colocan en la licitud de los medios. El elevado nivel de delitos es debido a que la cultura norteamericana pone un énfasis exagerado en el éxito monetario y económico y en que todo el mundo puede y debe aspirar al mismo; pero, a la vez, la realidad social incluye diferencias estructurales que bloquean las oportunidades lícitas de muchos individuos. De este modo muchos recurren a medios ilegales para lograr un objetivo que se les presentan como necesario del modo que sea.
El problema, el cual repercute favoreciendo el delito, es que en las sociedades contemporáneas y en la norteamericana en concreto las instituciones económicas se han impuesto a las demás, y predominan sin contestación. La dominación de las instituciones económicas se manifiesta principalmente mediante tres fenómenos: la devaluación de las instituciones no económicas, su acomodo a las exigencias económicas y la penetración de las normas económicas.

5.      CLOWARD, Richard y OHLIN, Lloyd
Richard Cloward y Lloyd Ohlin (1966), basados en el modelo desarrollado por Robert Merton, los   llevaron a cabo interesantes estudios sobre la delincuencia especialmente la juvenil, Cloward y Ohlin sostenían que las formas de conductas criminales pueden producirse tanto por la falta de mecanismos culturalmente aprobados para alcanzar el éxito, como por la disponibilidad de una serie de medios no convencionales para lograr el mismo objetivo. Jóvenes provenientes de clases sociales acomodados, sin lugar a dudas, presentan una mayor disposición para lograr niveles de éxito social y material más altos por medio del ajuste a las formas socialmente aprobadas.
Por el contrario, aquellos jóvenes carecen de las mismas oportunidades y están expuestos únicamente a medios considerados ilegales no debería extrañar a nadie que se éstos se valgan de ellos para alcanzar las mismas metas. En este sentido, el trabajo de Cloward y Ohlin intenta explicar la delincuencia en términos de la existencia de una relativa estructura de oportunidades disponible para las diferentes categorías sociales de gente joven.
Según Cloward y Ohlin, cuando la oportunidad para la innovación organizada es más frecuente que las formas convencionales para alcanzar el éxito social es posible que se desarrolle la subcultura criminal. Dicha subcultura criminal proporciona recursos tales como personas, conocimiento, contactos, infraestructura y las habilidades necesarias para salir adelante y alcanzar el éxito a través de formas no convencionales.
Por otro lado, ambos sociólogos sugieren que cuando no es posible la innovación organizada se desarrolle, pueden generarse conductas delictivas bajo la forma de una subcultura conflictiva, en donde los jóvenes se organizan a través de pandillas o grupos similares, al mismo tiempo que le otorga a sus miembros ciertos niveles de prestigio dentro del grupo, como por ejemplo, las pandillas que se organizan entre los hinchas de los diferentes equipos de fútbol.
Por tanto, para Cloward y Ohlin, no todo el mundo tiene las mismas oportunidades de vulnerar las normas. Hay medios que son adecuados para la realización de actividades desviadas y que no están disponibles para todo el mundo, por tanto presentan la oportunidad diferencial ilegítima, tres tipos de oportunidad ilegítima:
-        Subcultura criminal: hurtos, robos y desórdenes.
-        Subcultura del conflicto: acceso al estatus por medio del ascenso en una banda con un diseño cultural diferente de la referencia. Sólo es accesible para aquellos que pueden aguantar el ritmo impuesto por dichas bandas.
-        Subcultura de retirada: doble fallo, expulsados de los otros contextos culturales.

6.      HYMAN y MIRZUCHI.
Estos autores, siguen la línea de la teoría de la anomia, pero se centran en determinadas personas de una clase social modesta, que no tienen un fácil acceso a los medios para conseguir los fines que establece una determinada sociedad. Estudia cuál es la actitud de estas personas ante estas metas tan lejanas para dicha clase social.
Estos grupos, no suelen mostrar un deseo implícito por alcanzar las metas que una sociedad concreta establece, ya que saben que no tienen a su alcance los medios para conseguirlo. Por lo tanto no muestran una frustración al no tener acceso a ello, sino que sencillamente lo asumen y se plantean unas metas que sí sean accesibles para ellos.
Se presentan como personas conformistas.
Al compararlo con la teoría de la anomia, conciben la diferencia abismal entre los objetivos que se establecen culturalmente, y los pocos medios legítimos que existen para alcanzarlos. Ante esto, las actitudes pueden ser diferentes, y depende de muchos factores entre ellos el carácter de la persona y el entorno social en el cual se haya desarrollado.
En relación al éxito económico, que es la principal meta que establece la sociedad, las personas de clase baja no se sentirán frustradas; según el entorno que les ha rodeado a lo largo de su vida y el “bienestar” que poseen, asumen cuáles son sus posibilidades, y establecen unas metas conforme a estas. Su objetivo principal, no va a ser tener en propiedad la mejor casa en el centro de la ciudad, simplemente será tener una propiedad con los requisitos básicos para poder vivir de manera confortable y en cualquier zona modesta de la ciudad. Este será posiblemente su objetivo y con esto no solo se conformará, sino que seguramente sienta una gran satisfacción al haber conseguido mejorar su bienestar de forma considerable, dentro de los escasos medios de los que disponía.
Quizá no sea señal de éxito para todos, pero seguramente sí sea señal de mérito y esfuerzo.
Ambos autores por tanto, establecen que las metas establecidas culturalmente, dependen de la zona, es “segmentario”. Según el lugar donde se encuentren, y el entorno que les rodee, el indicador de éxito será uno determinado y seguramente diferente. Posiblemente algo que para determinadas personas es señal de éxito, en otras zonas o culturas puede significar señal de absoluto fracaso.
A este fenómeno característico - si se compara con la opción del suicido que establece Durkheim -  pero a su vez lógico, lo denominan como “resignación social”.
Esto no es una decisión que tomen algunas personas de este rango de forma voluntaria, sino que es una conducta que se lleva a cabo a partir de la toma de conciencia de la situación en la que viven y el proceso de socialización que han llevado a lo largo de su vida. Proceso más que suficiente para asumir su forma de vida, y establecerse unas metas conforme a ella.
Dicho fenómeno, demuestra un descenso entre los objetivos establecidos y los medios existentes para conseguirlos, dentro de este grupo de personas con bajos ingresos.
En este caso, el carácter anómico, no es algo determinante de la criminalidad, y que tenga como fin el suicidio ante la frustración.
Por lo tanto, y a modo de conclusión, es inteligente establecer unas metas diferentes a las generales, que supongan éxito para la persona o grupo de personas en concreto pertenecientes a una determinada capa social, y no significando que sea algo fácil para conseguir.
Es evidente, que cada individuo debe ponerse unas metas conforme a sus posibilidades y lo que en realidad con perseverancia y esfuerzo puede llegar a conseguir; no por el contrario unas metas que sabe que bajo ningún concepto podrá alcanzar nunca, que es lo que realmente sí causa la frustración, y tal y como expone Durkheim, puede llegar a convertirse en suicidio.
Desde un punto de vista personal, no consideraría a esas personas conformistas, sino realistas. Personas pertenecientes a unas clases sociales determinadas, que seguramente consiguiendo algo que para muchos sería muy poco, serán extremadamente felices, y evitarán vivir pensando en un fin esencialmente económico y de poder.

v     Bibliografía utilizada:
ü COOPER MAYR, Doris: Delincuencia y desviación juvenil. Editorial LOM. Santiago de Chile, Chile, 2005.
ü GIROLA, Lidia: Anomia e individualismo: Del diagnóstico de la modernidad de Durkheim al pensamiento contemporáneo. Editorial Anthropos. Barcelona, España, 2005.
ü HASSEMER, Winfried y MUÑOZ CONDE, Francisco: Introducción a la criminología y a la política criminal. Editorial Tirant to Blanch. Valencia, España, 2012.
ü KORNBLIT, Ana Lía: Juventud y vida cotidiana. Editorial Biblos. Buenos Aires, Argentina, 2007
ü LAMNEK, Siegfried: Teorías de la criminalidad. Editorial siglo veintiuno. México, 2002.
ü RODRÍGUEZ, Agustín W. y GALETTA DE RODRÍGUEZ, Beatriz: Fundamentos de derecho penal y criminología. Editorial Juris. Rosario, Argentina, 2001
ü VÁZQUEZ GONZÁLEZ, Carlos: Teorías criminológicas sobre delincuencia juvenil. Editorial Colex. Madrid, España 2003

ü VICENTE CUENCA, Miguel Ángel: Sociología de la desviación. Una aproximación a sus fundamentos. Editorial Club Universitario. San Vicente, Alicante, España, 

Teorías ecológicas de la escuela de Chicago

1)      Escuela de Chicago
En los años 20 del Siglo XX se desarrolla en Estados Unidos una nueva corriente de pensamiento y estudio criminológico en el cual se estudia el ambiente en el que se socializan los individuos, para intentar arrojar luz al fenómeno de la criminalidad. Para los autores de esta corriente de estudio, los barrios en los que se crían los jóvenes son muy importantes para concretar y fraguar a un futuro delincuente. De manera que el análisis social del medio en el que se educa al individuo, servirá para comprobar porque en ciertos barrios se producen unos índices de criminalidad superiores al de otros.
La Escuela de Chicago busca con sus planteamientos dar reflejo a una sociedad estadounidense en la cual la alienación que produce sobre los individuos el lugar en el que viven, puede condicionar a que se forme una conciencia delictiva, en contra a la formación cultural del individuo en otros barrios. Al centrarse en el medio donde vive el criminal, como fuente para explicar la inducción al delito, esta corriente de pensamiento criminológico ha venido a llamarse: Teorías ecológicas.
La base del estudio psicológico de la criminalidad en la universidad de Chicago se produce al observar los barrios que estadísticamente son más criminales y demostrar que esos barrios son fruto de las migraciones poblacionales a las grandes urbes, como Chicago, con motivo de la industrialización, creándose barrios con trabajadores de estas industrias. En estos barrios se concentran antiguos esclavos negros, eslavos, italianos, irlandeses, etc. Hacinándose en barrios que en muchos casos no cuentan con las medidas mínimas de habitabilidad, careciendo de higiene, urbanización, seguridad, alumbrado, etc.
Por último, señalar que esta corriente de pensamiento a diferencia de otras anteriores, plantea no solamente el problema en sí que conlleva el medio en el que los jóvenes conviven, y que les impulsa a la criminalidad, al no contar con unas condiciones dignas de vida, lo que provoca la exclusión social y la marginalidad, sino que además propone soluciones para acabar con este alto índice de crimen.


2)      PARK, Robert Ezra:
Park nació en 1864 en la ciudad de Hareyville en Pennsylvania, aunque se crió en Minnesota. Estudió en la universidad de Michigan, dónde se especializó en temas raciales y se dedicó al periodismo, lo que le llevó a ejercer como tal en la ciudad de Chicago, dónde sería uno de los fundadores de la escuela de Chicago. Debido a su profesión como periodista viajó por varios núcleos poblacionales de Estados Unidos, consiguiendo un máster en psicología y filosofía por la universidad de Harvard. En 1899 viajó a Alemania donde logró doctorarse en psicología y filosofía.
Tras regresar a Estados Unidos, ya como doctor, abandonó la universidad de Harvard para trabajar en el instituto Tuskegee. Dónde desarrollo estudios sobre la segregación racial en el sur de los Estados Unidos y la marginalidad que induce a la criminalidad en diferentes núcleos poblacionales. Ya en 1914 pasaría a desarrollar fuertemente su estudio al regresar a Chicago, no como periodista, sino como miembro del departamento de sociología de la Universidad, dónde se retiraría de la labor profesional en 1936. Muriendo en Nashville (Tennessee), en 1944, lugar al que se retiró al jubilarse de la universidad.
Lo característico de su obra viene a que es uno de los precursores de la escuela de Chicago, y por tanto padre de la corriente generada en esta universidad y conocida como la Sociología Urbana. Park junto con sus compañeros desarrollará estas teorías a partir de la utilización de la propia ciudad de Chicago como laboratorio de pruebas, sirviéndose de ésta para poder practicar las teorías del ecologismo social que impulsa o no a la criminalidad dependiendo del ambiente en el que se desarrollen los jóvenes.
Para Park, la ciudad es un organismo vivo en el que se desarrollan las diferentes partes de la vida del individuo, tanto públicas como privadas. Es por tanto un foco de conductismo que impulsa al sujeto a una vida socialmente legitimada o ilegitimada, dependiendo de la zona y el lugar que influya sobre su hábitat. De manera que en un ecosistema delictivo, la actitud hacia la sociedad será de impulso asocial y por tanto generará criminalidad. Se puede por tanto diseccionar este elemento llamado ciudad que está vivo en partes y buscar cuales son las zonas más pobres, que coincidirán con las de mayor índice de criminalidad,  y cuales las más acomodadas, que serán las menos delictivas.

3)      BURGESS, Ernest
Ernest Burgess, pertenece al segundo período de la escuela sociológica de Chicago, que abarcaría la década de los años veinte, periodo en el cual se fijó la atención sobre los modelos de desarrollo urbano y el control social.
Nació en 1886 en Tibury, Ontario. Falleció en 1966. Estudió en Kingfisher College en Oklahoma y se licenció en 1908, al año siguiente entró como estudiante de graduado en la Universidad de Chicago, donde se doctoró en 1913. Llamado el “primer joven sociológico”.
Hacía 1927, se tituló como profesor de planta, a tiempo completo. Burgess desempeño el puesto de  Presidente de la Sociedad Americana de Sociología en 1934, en donde dio su discurso sobre la Planificación y Costumbres Sociales.
Trabajo desde 1936 a 1940, como editor de la revista American Journal of Sociology. Gracias a Burgess se unieron los departamentos de sociología y antropología, lo que favoreció al desarrollo de centros de investigación especializados en fenómenos sociales contemporáneos, y con la influencia de Burgess se mantuvo una fuerte orientación empírica sobre una serie de proyectos de investigación y tesis doctorales. Entre sus investigaciones más importantes destaca aquella sobre la sociedad urbana, a través de gráfico concéntrico de la ciudad.
Junto a Park, escribió Introducción a la Ciencia de la Sociología, publicado en 1921, obra muy importante en el estudio de la sociedad, en la cual se trata a la ciudad como un laboratorio de investigación sobre el comportamiento colectivo.
Burgess establece un mapa radial, es decir, una división topográfica radial que zonifica la ciudad de Chicago. Éste divide la ciudad en cuatro zonas:
1.      Zona uno, en el centro se sitúa la zona de lujo, donde se encuentra la vida comercial o el distrito financiero central de la ciudad.
2.      La zona dos, la zona de transición, formada por industrias y nuevas viviendas bajas, zona invadida por inmigrantes, quiénes con el transcurso de tiempo van prosperando se van trasladándose hacia el exterior de dicha zona. En esta zona, la criminalidad tiene un alto índice, donde conviven bandas criminales, que efectúan sus actividades en la zona centro debido a la cercanía que ambas zonas tienen.
3.      Zona tres, zona de las viviendas de los trabajadores, se trata de una zona deteriorada de donde la gente trata de salir. Aquí se dan la convivencia de dos culturas, la de origen y la de la zona o país de llegada, lo que da la idea del hombre marginal. El hombre marginal, quién vive en la lógica que le impone esa especie de locura constante que es vivir entre dos culturas. Esta situación se da en los inmigrantes de segunda generación que no han dado el paso a la integración total en la sociedad de acogida.
4.      Zona cuatro, zona residencial, donde están las nuevas familias que tienen un nivel socioeconómico más alto, y ya en la periferia se encuentran las familias más adineradas y de la antigua aristocracia.
Este modelo presentado por Burgess, es importante tener en cuenta el concepto de movilidad, la ciudad no es un ente muerte, está llena de vida, de desplazamientos, de movimientos.  Aquí se dan infinitas posibilidades de interacción y, de construcción de sí mismo, de la personalidad de sus habitantes. Pero como todo, esto también favorece la aparición de conflictos y conductas desviadas y delictivas. Es la característica de actividad y de movilidad la que crea la estructura social y no al revés.

4)      MCKEZIE, Roderick Duncan:
Sus estudios se enfocaron especialmente en ecología urbana, tratando de analizar  cómo los grupos humanos se organizan en el espacio de una ciudad, el papel de la competencia, la articulación de componentes biológicos y culturales en las interacciones entre humanos y de éstos con su ambiente, etc.
La comunidad humana puede ser considerada como un producto ecológico, es decir, como el resultado de procesos competitivos y acomodaticios que dan la distribución espacial y temporal de las agrupaciones humanas y los logros culturales, factores que determinan el tamaño de la comunidad.
El crecimiento o la decadencia de una comunidad dada se producen en función de su fuerza relativa en un proceso más amplio competitivo.
Las comunidades están en competencia constante entre sí, y cualquier ventaja en ubicación, recursos, o la organización de mercado inmediatamente se refleja en el crecimiento diferencial.
Con respecto a la estructura interna de una comunidad: las empresas de servicios públicos, las instituciones, y los habitantes de una comunidad se distribuyen territorialmente segregadas espacialmente y como resultado de la competencia y la selección. La redistribución y la segregación están constantemente en proceso de ser nuevos factores de perturbación de las relaciones de competencia.
De este modo la distribución ecológica de las comunidades humanas se caracteriza por:
-ser una unidad ecológica
- tener movilidad y fluidez
-su distancia
- factores ecológicos (geográficos, económicos, culturales-tecnológicos, político-administrativos)
- procesos ecológicos (concentración, centralización, segregación, invasión, sucesión)
Los patrones de uso del suelo resultan de una competencia o lucha por el territorio, así:
a). las mejores localidades eran ganadas por los mejores luchadores o los más poderosos.
b). aquellos con menos poder reciben las localidades o tierras menos deseadas dentro de una ciudad.
Estadísticamente Park, Burgess y McKenzie llegan a tres conclusiones:
ü     Estatus físico. Los índices de delincuencia son altos en las zonas de transición y es en esta zona en que vive el delincuente.
ü     Estatus económico. En esta zona de transición es en la que viven los pobres.
ü     Composición de la población. En la zona de transición es donde viven los inmigrantes, ya sean campesinos o ya extranjeros.
Entre las muchas contribuciones de Roderick D. McKenzie a la sociología son dos ideas que siguen siendo útiles en la comprensión de la sociedad moderna. En primer lugar, como el principal defensor y teórico de la ecología humana de la Escuela de Chicago, McKenzie ofrece sugerencias para una concepción alternativa de la sociedad, una que destaca entre otras cosas, la base física de las relaciones sociales. En segundo lugar, las obras de McKenzie sugieren que la sociedad moderna se caracteriza por un crecimiento en la integración física.
El primer aspecto de este argumento se encuentra en su discusión sobre la importancia de las instituciones en el análisis de las relaciones sociales. El segundo aspecto es la descripción detallada y el análisis de la "gran unidad integrada" que llamó la Gran Sociedad o la Sociedad Mundial.
Muchas décadas antes de que los sociólogos comenzaran a hablar sobre la "globalización", McKenzie proporciona una descripción detallada y un análisis extenso de la sociedad global y muchos de los temas que se debaten sobre la globalización actual.
Los seres humanos son unidades observables dentro de un ecosistema con una determinada tecnología que van a interactuar con su medio ambiente y a desarrollarse según patrones predecibles.
Éstas son algunas de sus obras:
Ø     McKenzie, R. D. "The Ecological Approach to the Study of the Human Community” American Journal of Sociology 30 (1924): 287-301.
Ø     McKenzie, R. D., PARK, Robert E., and BURGESS, Ernest W. The City: Suggestions for Investigation of Human Behavior in the Urban Environment. [1925]. Chicago: University of Chicago Press, 1967.
Ø     McKenzie, Roderick D. (1923). The Neighborhood: a Study of Local Life in the City of Columbus, Ohio. Chicago: University of Chicago Press.

5)      SHAW, Clifford R. y MCKAY, Henry D.:
Fue uno de los principales exponentes de la Escuela de Chicago.
Esta escuela como ya sabemos, tuvo su principal característica en la investigación de la criminalidad desde un punto de vista ecológico, relacionando en gran medida el fenómeno criminal con el entorno social en el que se encuentra y se desenvuelve.
Lo más considerado respecto a la sociología urbana de esta escuela, en cuanto al crimen y la delincuencia, se encuentra en Shaw y Mckay.
Subdividen sus principales trabajos en tres partes:
Estudios ecológicos que analizan la distribución geográfica de la delincuencia en Chicago.
Creación de programas de prevención de la delincuencia – Chicago Area Project-.
Colección de autobiografías de delincuentes.
Sus principales obras: Social Factors in Juvenile Delinquency (1931) y Juvenile Delinquency in Urban Areas (1942).
Ambos parten de que el problema de la delincuencia adulta aparece en una etapa temprana de la vida, y por ello es aconsejable prevenirlo desde la juventud.

El principal estudio ecológico que llevan a cabo, es sobre los barrios que habitan los delincuentes:
1.                  La zona
2.                  Porcentaje de la población juvenil
3.                  Distribución de la delincuencia en las distintas zonas.

Teoría de la Desorganización Social.
Aparece  como resultado de sus trabajos de investigación comenzados en 1940.
Su tesis general, es que los delincuentes no responden a una manera de ser fuera de lo normal, sino que sus conductas suelen ser en principio normales.
Como descubrimiento principal, se deduce que las personas actúan dentro de un determinado entorno social que les rodea, con unas determinadas características que es lo que les lleva a conformar una personalidad concreta. Cuando en un determinado barrio, la criminalidad se convierte en algo normal y generalizado, también lo será poco a poco para los habitantes de dicha zona.  Lo importante por tanto, es el lugar en el que se viva y las prácticas sociales que se lleven a cabo, lo que indirectamente creará unos determinados comportamientos en los ciudadanos.
¿Por qué ocurre esto?
Sin dejar de centrarse en el estudio de los barrios, se establece que la tendencia a la criminalidad y a la delincuencia, viene derivado de que en estas zonas, no es posible establecer unos valores comunes y fortalecidos, que conformen una cultura asentada.
Esto ocurre porque suelen ser zonas, en que los habitantes no son fijos, sino que constantemente “salen unos y entran otros”. A su vez, esto provoca que la diversidad de etnia, religión, lengua,... sea amplia, ya que suelen ser barrios en los que la facilidad para comprar/alquilar y vender/abandonar una propiedad, sean relativamente fáciles.
Ante esta heterogeneidad, es  muy difícil mantener una cultura y ámbitos sociales asentados y comunes para todos, ya que ante la diferencia, alcanzar unas costumbres  comunes es complicado.

Teoría Culturalista
 Ambos autores, proponen una tasa diferencial de delito en distintos barrios de inmigrantes con sus características culturales. Los inmigrantes que siguieran con sus valores, se aislarían y la forma de encontrar integración, respecto, etc. Sería un delito en lo que se llama, un barrio desorganizado.
Dicho concepto de desorganización, no sentó bien entre los más críticos e hizo que se dejara de lado dicha teoría, volviéndose a recuperar más tarde.
Lo que deja claro, es que son personas normales, pero sobre todo los menores de edad, lo que tienen de especial con el resto de la sociedad es son delincuentes.
Por ello se llega a la conclusión, de que es el entorno el que afecta a dichos menores de edad en su comportamiento criminal.
La teoría nos cuenta, que las razones que pueden provocar el delito, son el hacinamiento, la ausencia de instituciones, la mala reputación de un lugar, la estigmación de sus habitantes, etc. Todo esto se llama: Ecología Social.
Aquellos que ejecuten la teoría de Mckay, se deben centrar en la zona que estudien, teniendo en cuenta la naturaleza social y étnica, la integración de los diferentes grupos étnicos y razas es generalmente negativa, ya que no crea barrios pero sí enclaves.
Además, dice que en las zonas urbanas aumentan los delitos y se escuda en la Edad Media, donde el paso a la ciudad, provocó este efecto.
Se saca en conclusión, que la etnia no es razón para cometer un crimen, pero una mezcla de grupos diferentes respecto a etnia, sí lo es. Dice que ser pobre no es razón para cometer un crimen, pero si no tiene recursos para dirimir un problema referente al dinero, sí lo sería.
Una sociedad contaminada por el crimen, en un barrio, difícilmente tenga solución para resolverlo, no hay retorno para dicha sociedad y menos para los menores, que se desarrollarán en un ambiente poco propicio para ser personas “normales”. En algunos casos se convierten en seres irracionales.
Por último se dan a conocer los delitos de “cuello blanco”, siendo aquellas violaciones del derecho, debido a la cercanía de los medios necesarios y al conocimiento sobre dicho sector causado por la educación.

-         Chicago Area Project:
Es una asociación sin fines de lucro, con unos objetivos bien definidos, y que ha actuado de forma impecable durante más de 75 años.
Es fundada por Clifford R. Shaw en 1930, “Chicago Area Project” (CAP). Su objetivo principal con esta escuela, es su confianza de que todo barrio es capaz de reducir la delincuencia juvenil, siendo tanto de bajos ingresos como de cultura no unificada.
Esta escuela, se comenzó basando en unos determinados proyectos, destinados a prevenir la delincuencia en los jóvenes y a su desarrollo de una manera correcta y pasiva.
No cree que la forma de solucionar este problema, sea desde una empresa u organización externa a la zona, sino ayudando únicamente a la construcción de la comunidad.
Para ello, es necesario el estudio concreto de cada barrio, el origen de sus problemas y la forma que siguen normalmente sus líderes, para resolver determinados problemas. Una especie de estudio cultura  y de comportamiento de los habitantes de la zona.
Los afiliados de este área, con socios de alianzas y proyectos especiales, que se establecen en zonas marginales de Chicago, actuando en cada caso como fuera conveniente, en colaboración con los líderes y residentes.
Esta colaboración es fundamental, ya que con los líderes se encuentra más facilidad en cuanto al seguimiento de los habitantes de ese barrio determinado, a la hora de guiar el comportamiento de los jóvenes.
Los servicios directos que prestan, son programas educativos, culturales y recreativos, para facilitar   el desarrollo, en este caso sí desde fuera. Pero únicamente con la intención de guiar y desarrollar.

CAP, ayuda también y motiva a otras organizaciones a atender a los jóvenes y a las familias. Por lo que su función no solo favorece a los jóvenes, sino que a la comunidad en su conjunto; Ya que cuando dejen de darse este tipo de acciones, y las generaciones siguientes ya se encuentren educadas en ese sentido, la delincuencia habrá disminuido y la comunidad en sí no se verá afectada.

-         The Jack Roller.
Esta es la obra más destacada de la Escuela de Chicago, de la mano de Clifford R. Shaw, publicada en el año 1930, que tiene como argumento principal la delincuencia juvenil.
Es una obra muy particular, ya que con la ayuda del autor, tiene como protagonista a un joven al que lleva ayudando y visitando durante más de cinco años, y es quien lleva a cabo un relato autobiográfico de lo que ha vivido y le ha llevado a ser un delincuente.
Este joven estuvo en un Reformatorio a muy temprana edad – 15 años – y una vez terminó su condena por robos en domicilios y Jack – Rolling.
Llegó a acumular unas treinta y ocho detenciones de niño y adolescente. 
El autor del libro y delincuente, fue devuelto a la cárcel al año siguiente de la publicación del libro. Además fue internado en un hospital mental durante la década de 1940.
Además de la historia de este adolescente, se compone el libro por comentarios de expertos, análisis del propio Clifford R. Shaw, documentos oficiales, estudio clínico y psiquiátrico,
Se convierte en una obra clásica de la criminología, ya que explica además la rehabilitación de un individuo violento; siendo el caso más largo de estudio, ya que cubre 110 años.
En consecuencia, Jack Rolleres, es uno de los individuos más estudiados en las Ciencias Sociales, siendo el delincuente mejor conocido en el contexto de la criminología.
Es un amplio cuadro de mala conducta entre científicos sociales e instituciones académicas ya que se explota a un individuo de clase baja para el proceso de investigación.
El autor del libro, nunca recibió la remuneración correspondiente a los derechos de autor.
The Jack-Roller, a pesar de los conflictos que causó el libro, ha sido un material muy importante y utilizado en gran medida para la investigación sociológica.
En la actualidad, sigue siendo igual de relevante que cuando se publicó, en cuanto al tratamiento de la delincuencia juvenil, sin necesidad de haber sido adaptado.


v     Bibliografía utilizada:

ü     FANJUL, Fernando; MARTOS, Fernando y CARRILLO, Clara Inés: Temario de la policía local de los ayuntamientos de la comunidad de Madrid. Editorial MAD. Alcalá de Guadaíra, España 2005
ü     HASSEMER, Winfried y MUÑOZ CONDE, Francisco: Introducción a la criminología y a la política criminal. Editorial Tirant to Blanch. Valencia, España, 2012.
ü   HIERNAUX, Daniel y LINDÓN,  Alicia (Directores): Tratado de geografía humana. Editorial Anthropos. México, 2006
ü  RODRÍGUEZ, Agustín W. y GALETTA DE RODRÍGUEZ, Beatriz: fundamentos de derecho penal y criminología. Editorial Junis. Argentina, 2001
ü   SICA, Paolo: Historia del urbanismo del Siglo XX. Editorial Instituto de estudios de administración local. Madrid, 1981

ü     SOZZO, Máximo: Inseguridad, Prevención y policía. Editorial FLACSO. Quito, Ecuador, 2008